En el Hospital Rawson, la medicación personalizada llegó para quedarse
El laboratorio del Hospital Rawson creó medicamentos a medida, dándole una vuelta de rosca a los tratamientos y mejorando la vida de los pacientes.
El Hospital Rawson hizo un golazo con la puesta en marcha de su Laboratorio de Formulaciones No Estériles, que apunta directo a mejorar la atención en cuidados paliativos, consultorio del dolor y pediatría. Este rinconcito especial permite fabricar medicamentos personalizados, esos que ni se consiguen en la farmacia de la esquina, armando dosis y combinaciones que vienen como anillo al dedo para cada paciente.
La movida no es cualquier cosa: ajustar los tratamientos cuando los fármacos comerciales no calzan justo es clave, sobre todo para los nenes, nuestros viejitos y quienes luchan contra enfermedades poco comunes. Además, asegura que nadie se quede sin el medicamento justo porque no aparece en la farmacia o no viene en la dosis exacta.
El laboratorio sigue las reglas al pie de la letra, con rigurosos controles de Buenas Prácticas de Manufactura, porque acá la calidad y la seguridad van primero. Además, con esta estrategia, se optimizan recursos, se ahorran costos y se evitan desperdicios, algo que aliviana la carga para toda la salud pública sanjuanina.
Pero no es solo un espacio donde se mezclan ingredientes: es un lugar de innovación y aprendizaje constante para el equipo farmacéutico, que así puede ofrecer soluciones nuevas y efectivas. La medicación personalizada es la postre estrella de esta gestión, que asegura respuestas rápidas y precisas a cada necesidad.
En definitiva, este laboratorio le pone corazón y mucho compromiso a la tarea, acercándose con profesionalismo a cada historia clínica y haciendo que el tratamiento sea más humano, cercano y efectivo.