Explota el escándalo: casi 200 damnificados enfrentan a Branka Motors en Defensa al Consumidor
Una verdadera multitud de afectados por la presunta estafa de la concesionaria Branka Motors se presentó este viernes en el Centro Cívico, donde se celebra otra audiencia para avanzar en el caso.
La mañana sanjuanina se llenó de bronca y protesta cuando un gran número de personas, víctimas de la supuesta estafa perpetrada por Branka Motors, se congregaron en el Centro Cívico para participar de una nueva audiencia en Defensa al Consumidor. La cifra impacta: fueron casi 200 damnificadosquienes denunciaron a esta concesionaria de motos capitalina.
El modus operandi, según las quejas, era todo un laberinto de promesas incumplidas. Los trabajadores de Branka Motors aseguraban que la moto estaría lista entre 15 y 20 días después de efectivizado el pago, pero la realidad era otra. De aquella fecha, se pasaba a otra extensión y surgían excusas varias. A veces, intentaban hacer firmar contratos nuevos o notificaban que el rodado elegido ya no estaba disponible.
Ante la imposibilidad, los clientes se veían forzados a optar por otro modelo, enfrentándose a un nuevo ciclo de dilaciones. El reclamo podía terminar con la devolución parcial del depósito, pero el resto del dinero desaparecía en la nebulosa comercial. A algunos les costó años y múltiples trámites para recuperar lo invertido, en ocasiones asistidos por Defensa al Consumidor.
La bomba estalló de manera inesperada cuando un comprador, cansado de las vueltas y excusas del joven personal, decidió llevarse una moto sin permiso desde la concesionaria ubicada en la esquina Sureste de avenida Rioja y 25 de Mayo. Esa acción derivó en la denuncia y detención del hombre, pero también abrió la puerta para que otros afectados salieran a la luz con sus propias historias.
Lo más preocupante llegó cuando la investigación alcanzó a la concesionaria Emmebe. Tras un allanamiento dispuesto por la Unidad Fiscal de Investigaciones de Estafas y Delitos Informáticos, se secuestraron dos motos y clausuraron el local, dejando en evidencia un entramado que supera lo que parecía un simple incumplimiento comercial.