San Juan pisa fuerte con el CEMEC y la tecnología más top para luchar contra el cáncer
Con una máquina fuera de serie y un equipo de primera, el CEMEC atiende hasta 20 pacientes cada semana, sumando más de 1600 estudios de alta precisión en apenas dos años. San Juan pone el pecho y se planta como referente en diagnóstico y tratamiento oncológico.
Con la inauguración del CEMEC (Centro de Estudios para Enfermedades Crónicas), San Juan no se queda atrás y pisa fuerte en materia de medicina avanzada. Este centro se convirtió en uno de los lugares de mayor desarrollo tecnológico en el país para detectar y tratar enfermedades complicadas como el cáncer.
El corazón del CEMEC es su alta tecnología: estudios diagnósticos por imágenes de altísima complejidad, destacándose el PET-CT aplicado en oncología. Este método es la llave maestra para identificar tumores cuando recién están asomándose y para seguir con lupa el avance de cada tratamiento, algo clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Gustavo Ortiz, director general y neurocirujano de San Juan, junto con el coordinador médico Isidro Putelli, contaron que atienden entre 15 y 20 pacientes por semana, no solo sanjuaninos sino también de provincias como La Rioja, Mendoza, Catamarca y Córdoba. "Nosotros atendemos pacientes oncológicos que requieren una tomografía por emisión de positrones, estudios que se realizan tanto para el diagnóstico primario del cáncer como para el control de tratamientos", explicó Ortiz. "Son personas que ya se operaron o recibieron quimioterapia y necesitan conocer el estado actual de su tumor", agregó.
Este tipo de estudio es considerado por especialistas como el "Gold Standard", el método clave y más preciso para detectar tumores muy chicos con una fiabilidad que no te falla. Para que todo funcione como un relojito, el CEMEC cuenta con el fuerte apoyo económico del Ministerio de Salud y el Gobierno provincial, que garantizan el suministro del radioisótopo y el traslado aéreo a través de un servicio especial de Aerolíneas Argentinas.
Desde que arrancó hace dos años, ya pasaron por ahí más de 1600 estudios. Los pacientes pueden completar sus requerimientos por WhatsApp, agilizando todo el trámite, y acceden tanto con obra social como sin ella, una brillante idea para que nadie se quede afuera.
El procedimiento no es cualquier cosa: primero el paciente llega con una carta médica y lo evalúan especialistas en medicina nuclear, como Santiago Rebollo, Gabriel Díaz, Lucas Balmaceda y Florencia Ruiz. Luego, en la sala de inyectorio, controlan el peso y signos vitales mientras esperan calcular la dosis justa del radiofármaco, que es glucosa fluorada, un kilo de azúcar para las células cancerígenas que devoran esa sustancia.
Tras inyectar la dosis, el paciente descansa una hora y media antes de meterse en el tomógrafo, donde permanece unos 25 o 30 minutos para sacar las imágenes. Después, las fotos se mezclan y se arma un informe con un increíble 95% de precisión diagnóstica. Una joyita que permite a los sanjuaninos cuidar su salud sin tener que mudarse a otras provincias y mantenerse cerca de su gente.
En definitiva, el CEMEC se vuelve indispensable en el sistema sanitario local, alineado con la idea del Gobierno provincial de ofrecer salud pública de calidad para todos. Como bien dijo Arthur Schopenhauer, "la salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada". Y en San Juan, ese lema se siente más vivo que nunca.