¡Un cable volador y un juicio millonario! Movistar paga caro y la Municipalidad sale limpia
Una mujer terminó con graves heridas tras enredarse con cables en la vereda y la Justicia le puso el peso a Movistar, mientras que la Municipalidad quedó fuera del lío. La indemnización supera los 7 millones de pesos con intereses.
Un accidente en la vía pública terminó con una sentencia de aquellas: la empresa Movistar fue condenada a pagar una indemnización millonaria, mientras que la Municipalidad de la Capital salió sin culpa ni cargo.
La jueza Adriana Tettamanti señaló con el dedo a la empresa telefónica al responsabilizarla por las heridas que sufrió una mujer al enredarse con cables sueltos sobre la vereda, descartando cualquier vínculo con el municipio.
La historia ocurrió el 9 de junio de 2021, cuando María Julia Romero salía de misa y estaba por subir a la camioneta de su esposo en la vereda Este de la avenida Rawson, a pasos de la calle Brasil.
En ese instante, cables de telefonía tirados al ras del suelo se atraparon en la pierna derecha de María Julia y, al arrancar el vehículo, le causaron un corte profundo en el tobillo.
Tuvieron que operarla y pasar por una dura rehabilitación con kinesiología. Ante semejante dolor y perjuicio, María Julia inició una demanda civil contra Movistar y la Municipalidad, acusándolos de dejar esos cables peligrosos en la vereda sin control.
Al final de cuentas, el juzgado le dio la razón y condenó a Movistar a pagar un poco más de dos millones de pesos más los intereses. Si esta sentencia se confirma, la suma se acercaría a los 7,3 millones de pesos. Por su parte, el municipio fue limpio del proceso judicial.
Este veredicto, dictado a fines de diciembre pero dado a conocer recién ahora, todavía puede ser apelado. Lo que marcó la diferencia fue la actitud de Movistar: no respondieron la demanda, ni pusieron un abogado en la audiencia clave, algo que la jueza valoró como casi una confesión.
Se quiso zafar con un alegato presentado fuera de tiempo, pero se lo rechazaron sin vueltas.
Por otro lado, la Municipalidad de la Capital quedó al margen porque no pudieron probar que los cables fueran suyos, que estuvieran a su cargo, o que autorizaran que esos cables anden pululando por la vereda.
En conclusión, la empresa telefónica quedó firme con la responsabilidad: se comprobaron tanto el accidente como el daño causado, y no presentaron ninguna excusa válida. La condena incluye no solo la operación y traslado, sino también el tratamiento kinesiológico, la discapacidad sobreviniente y un resarcimiento moral.