¡Se viene la gran prueba de Artemis II! La NASA pone en marcha la carrera lunar desde el 31 de enero
Artemis II se juega su carta más importante el 31 de enero, cuando la NASA testeé a full su cohete y cápsula para asegurar el regreso del hombre a la Luna. En plena competencia con China y Rusia, esta prueba definirá el camino a seguir en la exploración espacial.
La cuenta regresiva se acelera y la espera está que arde. El próximo 31 de enero de 2026 no es un día más en el calendario espacial: la NASA se juega todo con una prueba capital para la misión Artemis II. Este ensayo pondrá a punto el cohete SLS y la cápsula Orion en la plataforma, en un chequeo exhaustivo que definirá si los cuatro astronautas que van a bordo podrán volar con seguridad cerca de la Luna.
El astrónomo sanjuanino Eric González tiró luz sobre el asunto, explicando la posta de la cuestión en la previa a este ensayo clave. "La prueba consiste en cargar los tanques con hidrógeno y oxígeno líquido para ver si algo falla o hay fugas", detalló. Además, la ventana concreta para el despegue se abre entre el 6 y el 11 de febrero, esperando que todo salga bárbaro en este test.
La NASA no se anda con chiquitas: aprendió de las tragedias de los transbordadores Challenger y Columbia, y ahora aplica protocolos de seguridad al mango, con márgenes de error mínimos y nada de espacio para equivocarse.
Pero ojo, que la historia no es sólo científica: esta pulseada por volver a la Luna está cargada de estrategia y tensión. A diferencia de las misiones Apolo de la Guerra Fría, ahora la carrera es con una China lanzada a fondo y Rusia, que planean una base en la Luna. "Quien llegue primero a establecerse, va a dominar el mercado y la tecnología aeroespacial del futuro", advirtió González, mostrando que la Luna es más que un satélite, es un terreno de juego global.
La misión tiene además otra vuelta de tuerca: es un laboratorio para estudiar cómo nos afecta el espacio profundo, abriendo paso a futuros viajes más largos hacia Marte y más allá, como las lunas heladas de Saturno donde podría haber agua líquida. Artemis II funciona como trampolín para todo eso, sentando las bases para poner en órbita cargas pesadas y mantener una presencia firme dejándonos en un pie para la conquista espacial a largo plazo.