Una firma china pisa fuerte y se adueña de Puma, la marca deportiva que pisa fuerte en Argentina
Anta Sports, gigante chino de la indumentaria deportiva, compró casi un tercio de Puma por u$s1.800 millones y se quedó con el timón de esta leyenda alemana. La movida promete cambios globales pero sin perder la esencia local.
Anta Sports metió mano en el tablero global y se quedó con el 29,06% de la empresa alemana Puma, ese gigante del calzado y la ropa deportiva que nos acompaña hace años. La operación, valuada en u$s1.800 millones (unos €1.500 millones), fue un paso fuerte en la ofensiva que las empresas chinas vienen haciendo por las marcas clásicas de todo el mundo.
¿Y qué implica todo esto para Puma y su identidad? Desde ambas partes avisaron que la marca mantendrá su autonomía operativa, equipo de gestión y estilo que la convirtió en una leyenda desde 1948. El sueño compartido es poderoso: quiere estar entre las tres marcas deportivas más grandes del planeta, y la llegada de Anta le da un empujón más que importante para lograrlo.
En Argentina, la cosa no es menor tampoco. Puma tiene su base en Pilar, con tiendas propias, comercio electrónico y un plan de expansión que incluye producir acá. Su fábrica en La Rioja no te la cuento: produce más de un millón de pares de zapatillas por año y sigue creciendo, con un equipo que se agranda tanto en planta como en oficinas porteñas.
Hasta ahora, los encargados de la marca aclaran que no habrá cambios de fondo en el laburo local. Más bien, el foco está en hacer crecer el valor de Puma y cuidar la marca para que siga volando alto, con la mirada puesta en todo el mundo.
Anta no es cualquier novato en esto: maneja marcas como Fila en China, Descente y Kolon Sport, y es el principal accionista de Amer Sports, dueño de joyitas como Arc’teryx y Salomon. Sumando a Puma, el gigante chino se afirma con fuerza en el mercado global, tocando desde Europa hasta América Latina y Asia.
En definitiva, esta jugada de Anta pone sobre la mesa el peso que empiezan a tener los grupos chinos en el continente de las grandes marcas deportivas. Y aunque los kilos pesen, Puma promete seguir corriendo con su identidad intacta, pisando fuerte acá y en todos lados.