Patagonia en llamas: gobernadores exigen al Congreso declarar la Emergencia Ígnea
Mientras el fuego arrasa más de 230 mil hectáreas en el sur del país, los gobernadores patagónicos se juntan para reclamar al Congreso una ley urgente que frene esta tragedia ambiental.
El sur argentino está viviendo un drama de proporciones: los incendios forestales avanzan incontrolables y los gobernadores de seis provincias no se quedan de brazos cruzados. En una reunión virtual, Ignacio Torres (Chubut), Sergio Ziliotto (La Pampa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) tiraron línea y le pidieron al Congreso que trate y apruebe ya mismo una ley de Emergencia Ígnea que les dé herramientas para hacerle frente a semejante catástrofe.
Los números son escalofriantes: más de 230 mil hectáreas consumidas por las llamas en los últimos meses, con La Pampa como la más castigada con unas 168 mil, Chubut perdiendo casi 45 mil, y Río Negro, Neuquén y Santa Cruz con miles más. Esta situación, agravada por una sequía feroz, tiene una sola palabra de orden: emergencia.
El gobernador Ignacio Torres destacó que las provincias ya declararon la emergencia en octubre de 2025, pero ahora hacen fuerza para que el Congreso nacional se ponga las pilas y apruebe una ley que permita hacerle frente conjunto y rápido al desastre. "La situación actual requiere medidas excepcionales", lanzó, remarcando que los incendios no perdonan ni respetan límites ni colores políticos. Por eso pidió unidad y celeridad a todos los bloques legislativos.
Torres también agradeció la mano del Gobierno nacional y del ministro del Interior, Diego Santilli, quienes vienen colaborando de cerca, aunque advirtió que los más de 7 mil millones de pesos invertidos en recursos aéreos y combustibles para Río Negro y Chubut no alcanzan ni de cerca para calmar el fuego voraz que devora la Patagonia.
El proyecto para declarar la emergencia ígnea permitirá agilizar la llegada de equipamiento, mejorar la coordinación entre provincias, apoyar a las comunidades afectadas y planificar una respuesta integral que hasta ahora parecía un ideal lejano. Mientras tanto, el fuego sigue rugiendo y la Patagonia clama por respuestas rápidas y contundentes.