¡Se prende la mecha! El riesgo país bajó de los 500 puntos y los bonos argentinos están de racha
El índice JP Morgan tocó su nivel más bajo en más de siete años, despertando la chance de que Argentina emita nueva deuda en el exterior. Los títulos públicos suben por quinta rueda consecutiva, mostrando señales positivas en la economía local.
La expectativa financiera para este 2026 pone la lupa en Argentina, que podría volver a colocar bonos en dólares en los mercados internacionales. Con tasas de financiamiento más accesibles, el gobierno de Javier Milei tendría un respiro para estirar plazos, aliviar la presión sobre el mercado cambiario y enviar señales de confianza que atraigan capitales al país.
El indicador de riesgo país de JP Morgan, ese termómetro de la banca para medir la percepción de los mercados en los países emergentes, sorprendió bajando 18 puntos hasta los 493 puntos básicos, su piso más bajo desde junio de 2018, cuando estaba en 487. Mientras tanto, los bonos argentinos aumentaban su cotización un 0,6%, según los títulos Globales bajo ley de Nueva York.
Una aclaración importante: en renta fija, cuando sube el precio del bono, cae la tasa de retorno y el financiamiento es más barato para quien emite. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos rinden entre 3,6% y 4,2% anual, con el típico bono a diez años pagando un 4,22%. En cambio, con este riesgo país en torno a 500 puntos, Argentina todavía enfrenta una tasa alta, alrededor del 9,2%.
El analista Juan Manuel Franco del Grupo SBS explicó que "en un contexto en que el BCRA acumula más de USD 1.000 millones comprados en enero en el Mercado Libre de Cambios, los inversores comienzan a seguir bien de cerca la compresión de spreads, con un riesgo país que opera en mínimos no vistos desde 2018". Además, remarcó que la reciente emisión de deuda de Ecuador genera expectativa sobre cuándo será el turno de Argentina para salir a los mercados internacionales.
Con tasas similares a las que Ecuador consiguió (entre 8,75% y 9,25% para bonos de 8 y 13 años respectivamente), no parece descabellado imaginar que nuestro país pueda repuntar también, aunque habrá que tener en cuenta la acumulación de reservas para lograr tasas lo más bajas posible, agregó Franco.
Por el momento, el riesgo país nacional se ubica por debajo del de Bolivia (548 puntos) y por encima del de Ecuador (409 puntos), aunque todavía lejos de los número de otros vecinos como Brasil (190), Perú (127), Paraguay (110), Chile (88) y Uruguay (69).
El economista Alejandro Kowalczuk destacó que la reapertura del mercado de deuda permitirá cambiar pasivos de corto plazo por otros de largo plazo, aliviando las presiones inmediatas. "Al desaparecer la urgencia de "tener que comprar dólares para pagar", la acumulación de reservas dejará de apretar al mercado", indicó, y adelantó que esto podría traer un poco de calma y más orden en la administración de las divisas.
Según Kowalczuk, bajo estas condiciones, "es muy probable que la variación diaria del precio del dólar deje de ser el tema excluyente en la agenda económica", y que el foco lentamente se desplace hacia la economía real, acercándonos por fin a un funcionamiento más parecido al de un país normal.
Por último, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires también le puso onda con un impulso optimista: el índice S&P Merval subió un 2,5% y tocó un récord nominal intradiario en los 3.226.711 puntos. En lo que va de enero, las acciones líderes están arriba un 6% en dólares y un 5% en pesos, señalando que la plaza bursátil también quiere sumarse a esta movida positiva.