¡Peligro a la vista! El 70% de las rutas nacionales hechas pomada y una ruleta rusa al volante
Un duro informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional lanza la voz de alerta: la mayoría de las rutas nacionales están en estado regular o malo y manejar es cada vez más un desafío peligroso. En el sur, La Pampa, Neuquén y Río Negro ya se unen para pedir soluciones inmediatas.
La red vial del país está hecha un desastre, che. Según un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales andan en estado regular o malo, una bomba de tiempo para cualquier viajero y la logística del país.
¿Por qué? Por la desidia en el mantenimiento y la detención de obras, que convirtieron esas rutas en trampas mortales. La policía y los gobernadores vienen dando la lata con este tema hace rato, y ahora en la zona sur se armó el "Foro Regional Corredor Ruta Nacional 151 - Región Vaca Muerta Norte", donde funcionarios, gremios, empresarios y vecinos de La Pampa, Neuquén y Río Negro están pidiendo a gritos que alguien se encargue.
El documento titulado "Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial", dirigido por el secretario general Julio Aralde, tira datos que no cierran: aumentó un 14% la cantidad de muertes en la ruta hasta llegar a 4.369 víctimas fatales. Todo eso por no ejecutar correctamente obras clave para mantener las calzadas, banquinas, señalizaciones y puentes en condiciones.
Para evaluar el asunto, usan un índice llamado "Índice de Estado" que va de 0 a 10, donde menos de 5 es malísimo. Y, sinceramente, el 65 al 70% de las rutas están en esos números bajos, una verdadera locura.
Tomando ejemplos concretos, la Ruta Nacional 33 entre Buenos Aires y Santa Fe dicen que es jugar a la ruleta rusa: conecta puertos importantes pero el asfalto ya cedió de lo lindo. Y la Ruta Nacional 151, vital para la zona de Vaca Muerta, está en un estado tan lamentable que la llaman "abandono total", con baches tan grandes que la gente termina manejando por la banquina.
En el noreste la situación no es mejor. La Ruta Nacional 121 en Corrientes está al horno, con fallas estructurales severas, y varias rutas vecinas son un peligro enorme para los turistas y el comercio.
La provincia de Buenos Aires tampoco se salva: la Ruta Nacional 5 es tristemente conocida como "el peaje hacia la muerte" por sus tarifas que suben pero las obras no avanzan. Y rutas claves como la 3 y 7 están en obra parada o con mantenimiento insuficiente, aumentando la siniestralidad.
Y si creías que era todo, por el noroeste, la Ruta Nacional 34 está al borde del colapso con obras trunco y ahuellamientos profundos debido al mal tránsito.
En resumen, la realidad sobre nuestras rutas es preocupante y el gobierno de Javier Milei se encuentra bajo crítica por subejecutar la mitad del presupuesto destinado, haciendo que la red vial se deteriore y el riesgo en las rutas crezca día a día.