Vialidad provincial pone toda la carne al asador para cuidar las rutas tras las lluvias copiosas
Máquinas y cuadrillas no aflojan y siguen revisando los caminos para devolver la calma a quienes transitan por las rutas sanjuaninas.
Las lluvias de estos días trajeron su quilombo, y la Dirección Provincial de Vialidad está más activa que nunca, recorriendo ruta por ruta para asegurarse de que nadie tenga sorpresas y que viajar por San Juan sea más tranquilo. Con un operativo que no da respiro, las cuadrillas y las máquinas están desplegadas en los puntos más complicados, chequeando cada detalle para que las rutas vuelvan a estar firmes.
En Iglesia, la Ruta Provincial 430, que conecta Angualasto con el Parque Nacional San Guillermo, está abierta pero ojo, con precaución porque el equipo sigue trabajando como hormiguita en la zona. Por otro lado, en Valle Fértil, las Sierras de Elizondo quedaron fuera de juego por el material que arrastró la corriente y los socavones que se formaron, haciendo imposible pasar.
Los caminos a las Sierras de Chávez y Sierras de Riveros, aunque también en modo precaución, están habilitados, pero con personal poniendo el pecho en las tareas de limpieza y control. La situación sigue difícil en la Ruta Provincial 529 del Circuito Ischigualasto, que sigue clausurada para evitar males mayores.
En la zona de Rivadavia–Zonda, no cesa el trabajo para despejar la Ruta Provincial 12, sobre todo en el tramo del Jardín de los Poetas entre Puente Blanco y calle Las Moras, que por ahora sigue bloqueado para el paso de vehículos.
Desde los muchachos de Vialidad Provincial no se cansan de pedir: "Circulen con cuidado y hagan caso a las indicaciones del personal que está en la calle", porque después de tanta agua, la pelea por tener rutas seguras sigue estando a la orden del día.