IMPORTANTE Un chico quedó internado tras chocar su moto con una camioneta en Rawson
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/75893
La mirada profesional

Las fotos viejas que te hacen temblar el corazón: el fenómeno viral que no es cualquier cosa

El desafío de mostrarse hoy y a diez años atrás en redes no es pura diversión: revela cómo cada uno enfrenta sus cambios, pérdidas e identidad. Según el psicólogo Pablo Celani, el impacto está en cómo nos vemos a nosotros mismos y en la realidad que vivimos.

Las fotos viejas que te hacen temblar el corazón: el fenómeno viral que no es cualquier cosa

El fenómeno que pone a todos a sacar fotos viejas y compararlas con las de ahora—ese recuerdo viral que hizo furor en las redes—no es un jueguito inocente. Sino, para el licenciado Pablo Celani, es como un espejo que pone a prueba la estabilidad emocional y el estado mental de cada uno.

Este desafío mostró que el efecto de esas imágenes no está en la foto en sí, sino en la manera en que cada persona encara su presente y su historia. "Uno ve lo que uno tiene", asegura Celani, y remarca que la mirada está teñida por la estructura psicológica que cada cabeza tiene. Así, los perfiles no andan igual:

  • Los que tienen tendencia a la depresión suelen encontrar en esas fotos motivos para reforzar esa tristeza o una sensación de pérdida.
  • Los obsesivos se clavan en detalles como el peso, la ropa que usan o lo perfecta que salió la foto.
  • Los que tienen rasgos histéricos enfocan casi toda su atención en la apariencia y la estética.

El dato que pega fuerte es que la clave para no irse al tacho en este juego es cómo se manejen los duelos o pérdidas que trae el tiempo. El licenciado pone énfasis en que el verdadero problema es no haber aceptado los cambios como la edad, la salud o límites físicos. En esos casos, la comparación es como un golpe duro, bien al hígado.

Para Celani, vivir en esta época, donde todo se expone y se muestra, no es poca cosa: "La identidad es un bichito que cambia con los años, con lo nuevo que nos toca vivir. Volver la mirada al pasado es enfrentarse a algo que ya no somos, y eso hay que saber digerirlo bien".

Además, alerta sobre cómo las redes sociales mezclan todo y suben la ansiedad, porque meter comparaciones con la perfección ajena queda a la orden del día.

La buena noticia es que el reto no es malo en sí mismo. Si uno está en paz con su mente y aceptó los cambios, esas fotos son solo datos más. De hecho, pueden hasta llevar alegría si uno ve que ahora la está pasando mejor que en ayer.

El gran enemigo no es la foto del pasado, sino negarse a encarar lo que la vida nos presenta y los cambios que trae el reloj. Ahí sí, el desafío puede convertirse en una verdadera pesadilla para la cabeza.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias