Pillan a ladrón y lo mandan a la cárcel por dos años por reincidente
El 19 de enero de 2025, un sujeto amenazó con un revólver a un joven para robarle el celular en Capital. Tras una intensa búsqueda, la policía lo detuvo y ahora quedó condenado por amenazas agravadas.
La Justicia no tuvo piedad con Sergio Daniel Maric, que después de un juicio abreviado recibió una condena de dos años de prisión efectiva. Este personaje, que ya era reincidente, fue declarado culpable de amenazas agravadas y seguirá tras las rejas, según consta en el Legajo Fiscal N.º 11445/26, con intervención del fiscal Dr. Alberto Martínez.
Todo comenzó el 19 de enero de 2025, por la tarde, cuando Maric interceptó a un joven en la calle Pedro de Valdivia, justo entre Avenida Alem y Catamarca, Capital San Juan. El tipo, sin vueltas, sacó un revólver calibre 38 y le exigió el teléfono, un Motorola E7, para después escapar.
La víctima no se quedó de brazos cruzados, pidió una mano a un vecino y enseguida llamó al 911. La Comisaría 3ra salió a rastrear la zona y dio con el sospechoso, que trató de salvar el pellejo fugándose hasta su casa en el barrio Manantiales. Allí las cosas se complicaron: los familiares de Maric se pusieron agresivos y tuvieron que autorizar un allanamiento urgente.
El operativo terminó bien encaminado: secuestraron un revólver calibre 38 Special Colt con cuatro balas adentro. Lástima que el celular no apareció. Para colmo, durante la intervención, varios desconocidos arrojaron piedras contra los policías, el ayudante fiscal y la víctima.
Y el colmo del cinismo se dio cuando, ya en el patrullero y bajo custodia, Maric le espetó a la víctima: "Guacho, salgo de esta y te juro por mi vieja que te mato. A vos te van a llorar". Esa amenaza quedó grabada y no hizo más que aumentar el miedo y la indignación en la gente que sigue esperando seguridad y justicia.
Con todo este combo de pruebas y hechos, la Justicia resolvió firmemente y decidió que esta no era la primera vez que Maric hacía de las suyas. Así fue como terminó zapándolo con prisión efectiva y declarando su reincidencia.