Clínica Santa Clara de San Juan rompe esquemas con un reemplazo valvular único en Argentina
Un equipo de la Clínica Santa Clara llevó adelante una intervención cardiovascular tan compleja como infrecuente en el país, posicionando a San Juan como un referente en medicina avanzada.
En el corazón de San Juan, la Clínica Santa Clara se anotó un golazo en medicina al realizar uno de los procedimientos cardiovasculares más rebuscados y nada comunes que se hayan visto por estos pagos. ¿De qué se trata? Nada más y nada menos que un reemplazo valvular aórtico percutáneo sobre un injerto cadavérico ya implantado, una maniobra que en todo el país sólo se ejecutó en tres ocasiones y que en Sudamérica fue menos de diez veces.
El protagonista de esta historia es un hombre de 48 años que, diez años atrás, tuvo que pasar por una cirugía importante por una endocarditis maldita que lo obligó a renovar su válvula aórtica y parte de la aorta con un injerto cadavérico —una prótesis extraída de un donante para reconstruir zonas dañadas por la infección.
Con el paso del tiempo, el tipo empezó a sentir falta de aire y fatiga, señales claras de que la prótesis ya no estaba haciendo su trabajo como antes. El diagnóstico no dejó margen: había que volver al quirófano, pero sin perder la cabeza.
"El paciente tenía una válvula cadavérica implantada hace diez años, posterior a una endocarditis severa. Este año comenzó con síntomas de insuficiencia y detectamos que la prótesis ya no funcionaba correctamente. Fue necesario evaluar opciones junto a los equipos de clínica médica, hemodinamia y cirugía cardiovascular. Finalmente determinamos que podía intentarse un reemplazo valvular aórtico percutáneo, algo muy poco realizado en injertos de este tipo a nivel nacional.", contó el doctor Marco Masano, cardiólogo de la clínica.
Intervenir sobre un injerto cadavérico no es lo mismo que tratar una prótesis cualquiera: su estructura responde distinto, requiere un plan quirúrgico finito y el trabajo en equipo al mango, una verdadera coreografía médica.
El 13 de enero llegó el día D. El cardiólogo intervencionista Sebastián Lerga, a cargo de la Unidad Coronaria, explicó que el paciente tenía un cuadro complicado: la aorta estaba dilatada y la función del ventrículo izquierdo estaba flaqueando, poniendo en riesgo la cirugía tradicional.
"El día 13 de enero recibimos a un paciente de altísimo riesgo: su aorta estaba dilatada, la función del ventrículo izquierdo estaba deteriorada y las condiciones generales eran muy desfavorables para una cirugía tradicional. Por eso el equipo de TAVI —cardiólogos intervencionistas, cirujanos cardiovasculares y técnicos— decidió avanzar con el implante de una nueva válvula dentro de un injerto cadavérico".
"Es el primer procedimiento de estas características en San Juan, el tercero en toda la Argentina. Afortunadamente, gracias a una planificación muy precisa, pudimos colocar la válvula sin complicaciones y el paciente fue dado de alta en menos de 24 horas", agregó con orgullo.
Tras la intervención, la recuperación fue un alivio para todos: el corazón respiró nuevo aire, la función mejoró y el tratamiento farmacológico terminó de poner todo en su lugar. El alta en tiempo récord coronó este logro.
"El corazón prácticamente volvió a una función normal y pudimos darle el alta en menos de un día, con controles posteriores a la semana. Estamos muy conformes con el resultado y agradecidos a la Clínica Santa Clara por el acceso a la tecnología y los materiales necesarios para procedimientos tan avanzados".
Este suceso no sólo levanta la vara para la medicina en San Juan, sino que también proyecta a la provincia como un sitio de innovación y compromiso en salud. La clínica vuelve a mostrar que tiene todo para resolver desafíos que parecen imposibles, siempre con el paciente al centro y la vista fija en la vanguardia.