Se armó la que no iba: dos policías y una turba a las piñas y pedradas por un intento de robo
En la esquina de General Acha y Corrientes, un ciclista fue blanco de un ataque para sacarle la bici. Cuando llegó la policía, vecinos y familiares se les fueron encima a los oficiales para defender a los delincuentes.
En algunos rincones de San Juan, la inseguridad es moneda corriente y el apoyo a los que hacen de las suyas, más común de lo que uno imagina. Remiseros, taxistas y hasta los laburantes de aplicaciones como Uber y Didi no dudan en calificar ciertas zonas como «peligrosas», y con justa razón: la complicidad para bancar a los amigos de lo ajeno está a la vista.
La caliente esquina de General Acha y Corrientes volvió a ser noticia tras un violento intento de robo. Un hombre y un pibe quisieron arrebatarle la bicicleta a un ciclista que pasaba por ahí, y no dudaron en atacarlo para conseguirlo, según confirmaron fuentes policiales a Telesol Diario.
Un testigo que no le dio la espalda a la situación avisó rápido a dos policías de la Departamental I, que estaban a cuadras nomás. Cuando los uniformados se plantaron en el lugar, los pillos quisieron escapar, pero no tuvieron suerte: fueron apresados a poco más de una cuadra.
Lo que vino después fue de película: la policía, en esa esquina, tiene fama de «enemigos» para varios, y en un abrir y cerrar de ojos, mujeres y hombres del barrio salieron en masa a defender a los detenidos. ¡Sí, defendiendo a los ladrones!
Entre pedradas y trompadas, los vecinos se la agarraron con los oficiales, que finalmente tuvieron que pedir refuerzos para salir del brete con los arrestados bajo custodia.
El episodio se desató a las 4.20 de este jueves. La víctima, un hombre de 37 años sobre una bicicleta Renault rodado 29, terminó siendo atacado por Rafael Antonio Contreras Droguett, de 45 años y vecino de la misma zona, y un menor que, por su condición, no puede ser identificado públicamente.
Todo ocurrió justo entre las calles Corrientes y Arnobio Sánchez, donde el testigo no dudó en dar el alerta. Cuando la policía llegó, vio la escena y a los ladrones corriendo, pero les cortaron el camino cerquita nomás.
Sin embargo, el descontrol no terminó ahí: los gritos y el revuelo hicieron que un grupo de vecinos asome y embista a los uniformados con un solo fin, liberar a Contreras y al pibe.
Una verdadera batalla campal.
Pero la justicia hizo su parte. Contreras Droguett quedó tras las rejas acusado de tentativa de robo en modalidad arrebato, mientras que el menor fue puesto a disposición de la Justicia de Menores para seguir con su proceso.