¡Una tonelada más de marihuana vendida en farmacias de Uruguay en 2025! La variedad más fuerte es la que copa el mercado
La venta legal de cannabis en Uruguay creció fuerte desde que lanzaron una versión con más potencia, que ya representa el 75% del mercado. Los clubes cannábicos y los miembros también van en alza.
Uruguay marcó un rumbo claro en la venta legal de marihuana, y 2025 fue un año que dejó marca: se despachó una tonelada más en farmacias con respecto a años anteriores. Desde que en 2017 se disparó la venta en estos locales, el éxito no fue inmediato, pero la movida cambió cuando las autoridades le pusieron fichas a variantes con más "pegue", término que usan los consumidores para referirse a un mayor porcentaje de tetrahidrocannabinol (THC), la sustancia que genera el efecto psicoactivo.
Antes aparecieron las variedades Alfa y Beta, con menos del 9% de THC y un toque de cannabidiol (CBD), ideal para aliviar dolencias. Pero el verdadero salto fue la incorporación de la Gamma con hasta un 15% de THC y menos de 1% de CBD, y la potente Épsilon, con hasta un 20% de THC, que se volvió la favorita.
En 2025, la venta total llegó a 4.290 kilos, superando a los 3.207 kilos de 2024 y a los 3.254 de 2023. La producción también subió paulatinamente, alcanzando 4.658 kilos ese año. La estocada final la da Épsilon, que representa la mayor parte con sus 3.250 kilos vendidos, mientras que Gamma acaparó 670, Beta 210 y Alfa 160 kilos, evidenciando que las variantes menos potentes ya son solo el 4% del total.
Los precios varían, claro: un sobre de cinco gramos de Alfa sale unos USD 12,50, Beta a USD 13, Gamma a USD 14,60 y la más fuerte, Épsilon, USD 15,90. Son más de 83.500 personas registradas para comprar en farmacias, en su mayoría varones de entre 26 y 40 años. También crecieron los clubes cannábicos, que pasaron de 460 a 557 y ganaron casi 4.000 nuevos socios en un año, ubicándose mayormente en Montevideo, Canelones y Maldonado.
En contraste, el autocultivo mostró una caída sostenida, con menos usuarios registrados: de casi 11.600 en 2024 a 10.392 en 2025, una baja que dura ya tres años. El informe del Ircca sugiere que si se modifican algunas normativas de registro, podría haber unas 13.000 personas que sigan cultivando pero no estén activas en el sistema.
Así, Uruguay sigue firmando su historia como pionero en la regulación del consumo, mostrando que la tendencia se inclina hacia productos más potentes y a nuevas formas de consumo colectivo, mientras que la autoproducción pierde terreno.