Cómo es la nueva garrafa de plástico de YPF que promete revolucionar las cocinas
YPF lanzó una prueba piloto de garrafas livianitas de plástico en el AMBA, que pesan un 65% menos y son más seguras, pero más caras que las tradicionales de acero.
Este año, YPF se tiró a la pileta con una experiencia que apunta a hacerles la vida más fácil a los usuarios de garrafas: presentó una línea nueva de envases de plástico pensados para uso hogareño en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La movida arrancó en cinco distribuidoras seleccionadas dentro de la provincia de Buenos Aires y va a ir midiendo cómo la recibe la gente.
¿La gran ventaja de estas garrafas? Pesan casi la mitad que las de acero que conocemos y cargamos a pulso. Si una de plástico vacía ronda los 7,5 kilos y llena llega a 21 kilos, las clásicas de acero pesan unos 20 kilos solas y trepan a 35 kilos con su contenido. Un alivio para la espalda y las manos de los laburantes del hogar, sin dudas.
Además del peso, la estructura de estas garrafas está hecha con una mezcla de fibra de vidrio y resinas, con una carcasa plástica de alta resistencia que cubre el gas licuado en su interior. Eso las vuelve resistentes a golpes, soportan altas temperaturas y, de yapa, son 100% reciclables. Como tienen paredes traslúcidas, uno puede ver claramente cuánto gas queda adentro. Esto último es una pavada, pero en el día a día, no tiene precio.
Otro dato que no es menor: en caso de incendio, estas garrafas no explotan. La estructura plástica impide que el recipiente se rompa aunque esté presurizado, algo que da más tranquilidad en el hogar. Desde YPF Gas aseguraron que cumplen con un montón de normas internacionales como la ISO 9001 y otras que certifican su seguridad y eficiencia.
Eso sí, no todo es color de rosa. Este nuevo envase va a salir más caro que las tradicionales de acero, que hoy se vende entre 18.000 y 25.000 pesos la garrafa de 10 kilos. De todos modos, la idea es seguir la experiencia, ver cómo reaccionan las familias bonaerenses y, si pega, extender esta propuesta para llegar a miles que viven lejos de la red de gas y la están remando para calefaccionarse o cocinar.
Esta movida de YPF surgió después de la desregulación del sector en plena ola de frío a mediados de 2025, cuando se eliminó el precio de referencia para estas garrafas y el mercado quedó más abierto. ¿Será que llegó la hora de dejar atrás la garrafa pesada y darle paso a la versión liviana y moderna? El tiempo y el bolsillo del consumidor lo dirán.