Argentina cerró 2025 con un superávit comercial que superó los 11 mil millones de dólares
El agro y la energía fueron los motores que empujaron las exportaciones, mientras que las importaciones también marcaron un récord. Así, el país acumuló más de dos años con saldo positivo en el comercio exterior.
Argentina terminó el 2025 con un superávit comercial que superó los u$s11.000 millones, según informó este martes el INDEC. El balance del último diciembre mostró un dato picante: un saldo favorable de u$s1.892 millones, el segundo mejor del año, solo superado por noviembre.
Este alza responde, en parte, a un contexto de mayor apertura comercial y a un impulso fuerte por parte del sector agropecuario y energético. Las exportaciones crecieron un 5,7% interanual, impulsadas casi exclusivamente por productos primarios, mientras que las importaciones subieron un 3,5%, tiradas por bienes de capital y consumo.
Este fue el vigésimo quinto mes seguido con superávit comercial, justo a lo largo de toda la gestión de Javier Milei como presidente. Aunque el resultado de 2025 estuvo un 40,3% por debajo del del año anterior, cabe aclarar que 2024 estuvo atravesado por una profunda recesión y controles sobre las importaciones.
En detalle, las exportaciones alcanzaron los u$s87.077 millones anuales, un salto del 9,3% respecto a 2024. Los grandes responsables fueron la soja (+u$s2.906 millones), el petróleo (+u$s1.236 millones), el oro (+u$s939 millones) y las carnes (+u$s904 millones). Aunque estos productos pegaron fuerte, la explicación pasa por un crecimiento sin mucha sofisticación, dominado por materias primas.
Por el lado de las importaciones, el total llegó a u$s75.791 millones, con un aumento anual del 24,7%, la mayor desde 2022. Destacaron las compras de bienes de consumo y vehículos, que crecieron un 66,2%. Las importaciones vía courier, ese famoso "puerta a puerta", se dispararon un 274,2%, para totalizar u$s894 millones. También subieron un 51,3% los bienes de capital, con tractores y vehículos para mercancías como protagonistas.
En tanto, los bienes intermedios y los combustibles tuvieron movimientos más modestos, siendo que este último registró una caída producto del boom de Vaca Muerta y la sustitución de importaciones gracias al Gasoducto Perito Moreno.
Respecto a los socios comerciales, Brasil siguió al tope, aunque con un deterioro en la balanza bilateral. China ganó terreno y quedó en segundo lugar, seguido por Estados Unidos. Entre estos dos últimos, el saldo mejoró respecto al año anterior. También crecieron las exportaciones hacia India y las importaciones desde la Unión Europea, con la que el Mercosur firmó un acuerdo para eliminar la mayoría de los aranceles vigentes.
Los mejores saldos positivos se registraron con Chile, India y Perú, mientras que los déficits más fuertes se dieron con China, Brasil y Alemania.