La inflación mayorista cerró el 2025 con un salto, pero se desaceleró mucho respecto al año anterior
El Índice de Precios Internos al por Mayor subió 2,4% en diciembre, empujado por el petróleo, pero la inflación anual quedó en 26,2%, menos de la mitad que en 2024.
En diciembre, el índice que mide cómo bailan los precios mayoristas no aflojó y pegó un salto del 2,4%, gracias a que el petróleo y sus derivados agarraron impulso. Pero ojo, que en el balance del año el aumento quedó en un 26,2%, una cifra bien menor comparada con el 67,1% que cerró en 2024, según contaron desde el INDEC.
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) mostró que, en diciembre, la variación fue 0,8 puntos porcentuales más alta que en noviembre. El empujón vino por el lado de los productos primarios nacionales, que llegaron a un aumento del 2,5%, cuando el mes anterior habían registrado una baja del 0,3%. Dentro de ese grupo, el petróleo trepó un 3,4%, marcando la tendencia. Además, los productos manufacturados nacionales no se quedaron atrás y subieron un 2,6%, metiéndole un 0,3% más que en noviembre. Destacaron en esa categoría los productos refinados de petróleo, que se dispararon un 6,3%, y los alimentos y bebidas, que sumaron un 3,2%.
Curioso que mientras acá los precios de petróleo se fugaron hacia arriba, en el mercado internacional el crudo bajó durante ese lapso. ¿Será que el factor dólar sigue jugando su partido?
Y justo, porque los artículos importados aumentaron un 1,7% en diciembre, cuando en noviembre habían caído un 0,6%. Hay que tener en cuenta que el IPIM es más sensible a lo que pasa con el dólar oficial, ya que le da mucho peso a los productos que se comercializan con el exterior. Entre mediados de noviembre y diciembre, la cotización mayorista del billete verde subió un 3,4% punta a punta, aunque si se promedia todo el período, hubo una baja de 0,8% comparado con los 30 días previos.
Así las cosas, a pesar del rebote final, la inflación mayorista metió un frenazo de campeonato y cerró bastante más tranqui que el año anterior. No pasó lo mismo con el índice minorista, que a fin de año se disparó un 2,8%, sobretodo por incrementos en transporte, combustibles y carnes.