Fútbol de barrio en ebullición: una árbitra terminó al piso tras brutal ataque en Bahía Blanca
Una eliminatoria de la Copa Potrero se desmadró y la árbitra Victoria Cruz sufrió un ataque salvaje que la dejó tirada en el pasto. Los videos explotaron en las redes y la Policía ya está tras la pista de los agresores.
Un encuentro de fútbol amateur en Bahía Blanca se convirtió en un verdadero caos con golpes, corridas y un final que nadie esperaba. En el marco de la eliminatoria de la Copa Potrero, la violencia tomó el protagonismo en el partido entre Cooperativa Libertad y La Banda del Moy, que terminó con una árbitra maltratada y tirada en el campo.
Las imágenes que circulan en las redes sociales muestran escenas durísimas: peleas dentro y fuera del terreno de juego, y la peor parte de todo, cuando la árbitra Victoria Cruz es empujada con fuerza y queda en el suelo, en medio de un desborde total. El giro inesperado del partido generó bronca y preocupación, provocando que la Policía interviniera para contener la situación.
Según el informe policial, hubo al menos dos personas con heridas leves, entre ellas Rodrigo Ortega, quien recibió atención médica en el Hospital Penna por lesiones en la ingle y la pierna izquierda. La intervención de la Comisaría Primera fue fundamental para ponerle un freno al desastre, aunque aún no hay detenidos, ya que no pudieron identificar cabalmente a los responsables de la agresión.
Por si fuera poco, comenzaron a filtrarse relatos que ponen la lupa sobre la reputación de La Banda del Moy, un equipo marcado por conflictos, ya que supuestamente fue expulsado de varias ligas amateurs por episodios violentos anteriormente. En un comunicado publicado tras el tremendo escándalo, uno de los equipos involucrados reconoció la gravedad del suceso y se comprometió a tomar cartas en el asunto y evitar que algo así se repita.
"Ante una mala acción se reaccionó mal. Nos vamos a hacer cargo de lo nuestro y vamos a tomar medidas para que no vuelva a suceder", expresaron. Además, destacaron que a pesar de competir hace más de diez años, esta fue la primera vez que se desencadenó semejante lío. No dejaron de pedir "mil disculpas a la gente que fue a ver un partido de fútbol y terminó viviendo una situación lamentable".
Este episodio reaviva la eterna discusión sobre la falta de control y seguridad en el fútbol amateur, donde la violencia viene ganando terreno y pone en jaque a árbitros, jugadores y aficionados que sólo quieren disfrutar del deporte popular por excelencia.