"Fue un hecho aislado": Omega se defendió tras el brutal botellazo que casi termina en tragedia en el boliche Way
Tras un brutal ataque con botella que dejó a un chico con cortes en el cuello en la Misa de Omega, la organización aseguró que fue un hecho aislado y prometió mayor seguridad, aunque no es la primera vez que la violencia se cuela en estos eventos.
La madrugada del lunes se tiñó de miedo y caos en el boliche Way durante la famosa "Misa de Omega". Un pibe de 22 años, conocido como Manrique, terminó con cortes profundos en el cuello tras un botellazo en medio de la pista que puso a todos los presentes en estado de shock.
Según relatan fuentes policiales y testimonios que llegaron a TELESOL DIARIO, todo se descontroló cuando el joven intentó defender a su mamá, Ávila, en una discusión que fue escalando. En ese momento, un tipo con remera blanca se le tiró encima y le dio un botellazo que pudo haber acabado en tragedia. Las imágenes del momento muestran la brutalidad de la agresión, y no es para menos que el clima se haya puesto tremendo.
La madre también entró en medio de forcejeos con otras mujeres, mientras la violencia corría sin freno dentro y fuera del local. Manrique fue llevado de urgencia al Hospital Dr. Guillermo Rawson para recibir atención médica, y la policía junto a la Justicia ya están en plena investigación.
Al toque, desde la organización de la Misa de Omega salieron a dar la cara con un comunicado. Dijeron que este episodio fue "un hecho de violencia totalmente ajeno a nuestra organización y a la banda", que se trató de "un episodio aislado, provocado por terceros". También afirmaron que el personal de seguridad actuó rápido y que las autoridades hicieron lo que tenían que hacer.
Pero no se quedaron ahí: aseguraron que no van a permitir que "un acto irresponsable manche el esfuerzo" del equipo ni el crecimiento del evento y prometieron redoblar la seguridad para mantener el ambiente "ordenado, cuidado y familiar", tal como vienen haciendo desde hace años.
Ahora bien, esta declaración revive la memoria de episodios pasados en la misma Misa: en octubre del año anterior, hubo otra fuerte pelea que forzó a interrumpir el show en ese mismo boliche. Dos jóvenes se trenzaron a golpes, y el propio líder de la banda, Hugo Flores, tuvo que bajarse del escenario para intentar apagar el fuego.
Testigos confirmaron que aquella noche también hubo varios incidentes y que la Policía tuvo que meter mano para controlar la situación. Por eso, este último hecho no es el primero ni, aparentemente, será el último.
Los relatos en primera persona terminan de cerrar un cuadro dramático: "Estaba en la VIP y se empezaron a agarrar a las piñas, volaban botellas. La madre del chico tenía la cara llena de sangre", contó alguien a TELESOL DIARIO. Otro agregó con nerviosismo: "Afuera siguió todo, había policías, ambulancia… no sé cómo está vivo ese chico".
La noche que tendría que haber sido alegría terminó con un sabor amargo y una pregunta en el aire: ¿hasta cuándo la violencia seguirá marcando la Misa de Omega en San Juan?