Estafa de novela en San Juan: el pibe que terminó preso por querer reclamar su moto y ahora es una víctima más
Un hombre que fue detenido por intentar llevarse una moto sin permiso ahora figura entre los perjudicados de una presunta estafa millonaria en una concesionaria local. Su denuncia abrió la puerta para que decenas de clientes salieran a la luz y casi lincharan a los dueños del comercio.
Lo que parecía un simple episodio policial se convirtió en un escándalo mayúsculo en San Juan. Un hombre de 48 años, el señor Díaz, fue aprehendido el jueves pasado cerca de las 20:20 en el local de Branka Motors, ubicado en la esquina de avenida Rioja y calle 25 de Mayo, luego de intentar llevase una moto Keller Cronos 110cc que ya había pagado y que nunca le entregaron. Esta acción desesperada derivó en una causa por tentativa de hurto simple, pero la historia está lejos de terminar ahí.
Con el correr de los días, el cuadro se puso cada vez más turbio. Resulta que el mismo Díaz es una de las tantas víctimas de una supuesta estafa millonaria que involucra a la concesionaria. Así, se sumaron decenas de clientes a denunciar que abonaron sus motos al contado y las aguardaron por semanas e incluso meses, sin saber qué pasó con sus vehículos ni recibir respuestas claras de los responsables.
La bronca explotó el lunes cuando un grupo grande de damnificados colmó la puerta del local para manifestarse. La tensión creció a tal punto que hubo peleas, insultos y tuvo que llegar la policía para evitar una tragedia mayor. Los dueños de Branka Motors debieron ser escoltados con custodia policial; una escena infernal para un barrio que nunca imaginó semejante despelote.
Muchas de las quejas apuntan a demoras reiteradas, excusas poco creíbles y hasta advertencias sobre publicidades hechas con inteligencia artificial y datos inconsistentes en contratos y transferencias. Una clienta contó a TELESOL DIARIO que "pagué $2.100.000 de contado y me prometieron la moto en 25 días; después me quisieron dar otro modelo que no elegí y me dijeron que esperara 10 días para la devolución del dinero, que hasta ahora nunca llegó". Historias que se multiplican y suman desesperanza en la clientela.
Otro damnificado, el señor Juan Ignacio Videla, reveló que hay gente esperando sus motos desde hace más de cinco meses. "La gente está podrida. Les piden paciencia, que vayan a Defensa al Consumidor y que aguanten, pero no hay soluciones", enfatizó con bronca.
Una joven, que puso $1.900.000 en efectivo, dijo sin vueltas: "Hace poco se llevaron a un hombre preso por reclamar y tratar de llevarse su moto. Gracias a eso nos animamos a venir acá y nos atendió el encargado, que dijo que no tenía ni plata ni motos para devolver, y que vayamos a Defensa al Consumidor". El paisaje es desolador, con denuncias en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas que apenas comienzan a esclarecer este lío que ya revolucionó a toda la provincia.
Así las cosas, el hombre que pasó de detenido a víctima ilustra la desesperación y la bronca de tantos sanjuaninos que se sienten estafados y abandonados, entre contratos truchos y promesas incumplidas. El caso de Branka Motors no solo retrata un conflicto comercial: es la fotografía de una estafa en la que todos quieren respuestas y Justicia urgente.