Gloria Cisneros, la maestra chaqueña que pone el corazón en la escuela y sueña con ser la mejor del mundo
Directora, docente y referente de su comunidad, Gloria recorre largas horas en moto para enseñar a sus 15 alumnos de diferentes grados en una escuela rural del Chaco. Su historia conmueve y se viraliza para llegar a la Fundación Varkey y la UNESCO.
Gloria Cisneros no es una maestra más: es la luz que brilla en la Escuela N° 793, un rincón escondido en un paraje cercano a Taco Pozo, en Chaco. Entre cinco mil docentes de 139 países, ella se metió entre las 10 finalistas del Global Teacher Prize 2026, el galardón más grande del mundo en educación.
Cansada de fingir que no ve lo que hay, cada lunes sube a su moto y se manda a un viaje que dura hasta tres horas para llegar al aula donde aguardan 15 gurises, desde primer hasta séptimo grado, todos juntos en el mismo salón. Algunos vienen con sus hermanitos chiquitos que todavía no empezaron la escuela, y que aprenden escuchando ¡como si fueran alumnos también!
Lejos de amedrentarse, Gloria hace de esa mezcla un desafío que transforma en enseñanza de primera. Pero lo suyo no termina cuando se baja el portón: es directora, administradora y pilar de la comunidad. Gracias a su empeño, esa escuela logró tener paneles solares, wifi y hasta empezó a usar inteligencia artificial para que los pibes aprendan de otra manera.
También armó proyectos que son un golazo: el zoológico de clase, el programa El libro viajero y La biblioteca en mi casa, que fomentan que los chicos y sus familias se acerquen más a la educación.
Pero Gloria no para de recorrer los parajes, va casa por casa, busca becas, consigue recursos y acompaña a cada niño en sus problemas para que ninguno abandone la escuela. Los resultados no tardaron: sus alumnos brillan en ferias de ciencias, crean proyectos y varios lograron dar el salto a la universidad.
Su nombre suena fuerte como la única argentina en la final del Global Teacher Prize 2026, que en febrero regalará un millón de dólares a la mejor docente del mundo. Su sueño íntimo es construir una residencia para que los chicos no tengan que irse de su tierra para estudiar.
Hoy, este video corrió por las redes y se busca que llegue a todos lados, desde la @fundacionvarkey hasta la @unesco. Porque la historia de Gloria Cisneros no solo emociona, sino que prueba que la educación puede hacer milagros, incluso donde más se la necesita.