SENASA pone primera y te pide DTV-e para mover las cosechadoras de vid en San Juan y Mendoza
Desde el 15 de enero, el SENASA exige el Documento de Tránsito Vegetal electrónico para transportar máquinas cosechadoras de vid fuera de las provincias afectadas por la polilla de la vid, buscando cuidar las zonas libres de esta plaga.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) arrancó con una medida que viene como anillo al dedo para proteger nuestras vides: desde el 15 de enero, toda máquina cosechadora de vid que quiera viajar desde San Juan y Mendoza, donde la indeseable Lobesia botrana hace de las suyas, deberá salir con un Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e) bajo el brazo para entrar a las zonas libres del país.
Si te pensás mandar y no tenés la maquinaria inscripta en la lista oficial ni tenés el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) a punto, olvidate: el sistema mismito te va a cerrar la puerta y no vas a poder tramitar el documento. En ese caso, los que manejan el asunto recomiendan pegar un llamado a la Área de Protección Vegetal de la zona para poner todo en regla y no quedar colgado.
Pero ojo, no basta con ponerse lindo e irse caminando: antes de salir, la máquina tiene que recibir una buena lavada con agua a presión para sacarse los restos que puedan andar por ahí, una desinfección con vapor y una desinsectación con productos autorizados, todo esto en lugares autorizados por la ley provincial. Además, la persona que hace estos pasos debe certificar que se hizo bien todo para que el SENASA pueda chequear y asegurarse de que la polilla se quede bien lejos.
¿Cómo hacer si tenés dudas? En Mendoza, podés comunicarte con el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria (ISCAMEN), y en San Juan, el contacto es el Ministerio de Producción. Todos hacen la pata para que nuestras vides sigan saludables y sin intrusos.
A propósito, la famosa Lobesia botrana, conocida popularmente como la "polilla de la vid", es una plaga que hace estragos en la producción de uvas, afectando la calidad para quienes la consumen fresca o para los que les gusta el vinito. Está bajo control oficial porque su llegada a zonas libres puede ser un problema grande y costoso.