Murió Bibi, la hija secreta de Freddie Mercury: una vida de silencios y secretos
Bibi, la misteriosa mujer que habría sido la hija oculta de Freddie Mercury, falleció tras una larga lucha. Su existencia y vínculo con el legendario cantante reabren un capítulo cargado de enigmas y emociones.
Bibi, señalada como la presunta hija escondida de Freddie Mercury, apagó su luz luego de enfrentar un cordoma, un cáncer poco común que ataca la columna vertebral. Su esposo, Thomas, contó que todo sucedió en calma y rodeada de cariño. Tenía dos pibes chiquitos y fue despedida en una ceremonia íntima, donde sus cenizas volaron libres por los Alpes, como manda la tradición familiar.
La intriga salió a la luz gracias al libro Love, Freddie, obra de la biógrafa Lesley-Ann Jones, que destapó un romance clandestino del cantante en los "70 con la esposa de un amigo cercano. De esa relación habría nacido Bibi, criada lejos de los flashes y del revuelo, para cuidar la intimidad en tiempos de prejuicios fuertes.
Según la investigación, aunque el asunto se mantuvo bajo llave, Mercury jamás abandonó a su hija y siempre sostuvo un lazo afectivo con ella. Se dice que temas como "Bijou" y "Don’t Try So Hard" fueron inspirados en ese vínculo tan especial que el artista protegió hasta su último día en 1991.
La misma Bibi dejó sus palabras que hoy suenan más fuertes que nunca. Describía a Freddie como un padre presente y comprometido, a pesar de las circunstancias duras y la enfermedad que la acompañó desde chica. Para ella, el amor y la dedicación de su papá nunca estuvieron en duda.
No faltaron polémicas: Mary Austin, la heredera oficial de la fortuna de Mercury, dudó sobre la veracidad de los diarios que Bibi conservaba. Sin embargo, la autora Jones aseguró que el círculo más cercano de Queen conocía la historia desde hacía rato.
En sus escritos, Bibi explicó que quiso mantenerse en sombra para cuidar ese lazo íntimo y no dejar que la fama de su padre lo tapara todo. Antes de partir, remarcó que no buscaba fama, sino saldar cuentas humanas con el músico.
Con su adiós, se abre la puerta a que aparezcan documentos y fotos inéditas que puedan derribar años de misterio y sumarle luz a una historia que durante más de tres décadas fue un secreto guardado bajo llave.