El Gobierno sacó del juego a tres prepagas más y ya pasan de cien las vetadas
La Superintendencia de Servicios de Salud bajó tres prepagas que solo tenían permiso provisoriamente y no cumplían con los requisitos legales vigentes.
La Superintendencia de Servicios de Salud, al mando del reordenamiento sanitario impulsado por Javier Milei, tiró otro volantazo y bajó tres empresas de medicina prepaga que hasta ahora funcionaban con permiso provisorio. Ya son más de cien las prepagas que quedaron afuera del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (Rnemp) en esta limpia que busca poner orden en el sistema.
El decreto oficial, publicado en el Boletín Oficial, aclaró que el procedimiento apunta a rechazar la inscripción definitiva de esas entidades que no daban el cuero para seguir en carrera. Según el artículo 1, "La SSS comunica a los usuarios de Entidades de Medicina Prepaga que se ha iniciado el procedimiento para proceder al rechazo de la inscripción definitiva en el Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga".
Las prepagas que ahora quedaron en offside son: Staff Médico S.A., Sancor Medicina Privada S.A. y la Obra Social del Personal Aeronáutico (OSPA). Desde el Gobierno aseguran que la movida no es más que un ordenamiento para eliminar las empresas que tenían permiso pero no operaban con seriedad ni base real.
Por el lado de Sancor Salud, rápidamente aclararon que Sancor Medicina Privada S.A. solo estaba vinculada a la firma pero no es la que presta servicios hoy, sino que eso lo hace la Asociación Mutual Sancor Salud. Además, indicaron que Staff Médico S.A. quedó bajo su ala tras una compra y que la cartera de afiliados quedó unificada, dejando a las entidades bajadas sin beneficiarios activos.
Desde la mutual insistieron: "Es una decisión voluntaria de nuestra empresa solicitar el cese de registro de las entidades citadas por no contar con población beneficiaria en los términos de la Ley 26.682. La publicación del edicto no genera afectación a la normal actividad prestada".
Lo más importante: ninguna de estas prepagas tenía afiliados activos al momento de la baja, por lo que nadie debería sentir que le sacaron el piso con su cobertura médica. Según la Superintendencia, la medida no afecta a quienes hoy tienen servicio, porque estas empresas nomás estaban en papeles y nada más.
El listado de prepagas echadas va en crecimiento y ya superó el centenar. La idea es clara, quieren sanear el sistema, borrar los registros truchos o sin programas activos, y apuntalar el control para cuidar de verdad a quienes necesitan cobertura médica en la Argentina.