La reforma laboral de Milei le bajará una millonaria suma al bolsillo del laburante
Un informe revela que un trabajador podría perder casi la mitad de lo que hoy recibe por indemnización si se aprueba la reforma laboral que avanza en el Senado.
El proyecto de ley de Modernización Laboral, que ya tiene dictamen en el Senado y está en plena negociación con los gobernadores, propone un cambio que dejará a más de uno con la cara larga: las indemnizaciones por despido sin justa causa se pueden achicar hasta un 44%, según detalla un informe que publicó Iprofesional.
¿Qué pasa con el mes base para el cálculo? La idea es seguir tomando la mejor remuneración mensual, normal y habitual, del último año o período de laburo, pero ojo: redefinen qué se puede sumar ahí. Por ejemplo, olvídense de agregar el aguinaldo, que ahora queda afuera de la cuenta. Es más, los bonos anuales, premios, gratificaciones de una sola vez, y cualquier cosa que no sea mensual, también se quedan fuera. Ni hablar de las vacaciones no gozadas, que ya no influyen en la antigüedad, ni de los beneficios sociales que da el laburante como vales o internet, que quedan blindados afuera.
Para ponerle más límite, el dictamen pone topes bien estrictos: el bruto total no puede superar 3 veces el promedio del convenio, y la indemnización no puede pasar los 10 sueldos, aunque lleves 20 años en la misma. Además, para las actualizaciones en caso de juicio, el tope será la inflación más un 3%, bajando ese montón de intereses que antes le caían duro a las empresas y engordaban las estafas en litigios.
Para entender lo que pierde el trabajador, hagamos números claros: si un laburante cobra un sueldo de $1.000.000, con 15 años de antigüedad y un bono anual de $1.200.000, hoy su mes base para la indemnización suma unos $1.191.666 por incluir aguinaldo y bono prorrateado. Con la reforma solo se toma el sueldo base, o sea, $1.000.000. Esto es casi $192.000 menos por año para calcular la compensación.
Pero la cosa no termina ahí: el multiplicador de años se reduce a 10, aunque uno haya trabajado 15, dejando afuera cinco años de laburo. Así, sin reforma, este trabajador podría embolsar cerca de $17.874.990. Con la nueva ley, la cuenta da en torno a $10.000.000. La diferencia es un mazazo de más de $7.800.000, un tijeretazo duro y directo al bolsillo.
Aún más, el tope de convenio podría bajarle otro palo al monto: si el límite es tres veces el promedio del convenio —pongamos que ese promedio es $300.000— entonces la base máxima queda en $900.000. Eso haría que esa indemnización baje a unos $9.000.000, quitándole una luca más al laburante.
¿Y cómo cobra este dinero ahora? Antes, era de una sola vez, en cuatro días hábiles. Con la reforma, el empleador puede fraccionar el pago hasta en 12 cuotas con un interés bajo, que representa una pérdida nominal del 44% del capital —sin contar que la plata pierde poder frente a la inflación.
En suma, la reforma laboral que quieren meterle marcha adelante podría dejar a los trabajadores con menos guita y sin la protección que alguna vez tuvieron en cuestiones clave. Un cambio con sabor amargo para el que se juega día a día en el laburo.