Vecinos de San Martín en alerta por una serpiente sospechosa
En Dos Acequias, un vecino encontró una víbora con colores que parecen los de la peligrosa serpiente coral, y la preocupación se instaló en el barrio. Expertos aclaran la diferencia entre la verdadera y sus imitadoras.
Este miércoles, la tranquilidad del barrio en Dos Acequias se vio sacudida cuando un vecino encontró una víbora con un pelaje tan llamativo que al toque puso en alerta a toda la comunidad. La criatura, con sus colores pintorescos, despertó un miedo natural: ¿será la temible serpiente coral?
Desde Radio Del Sur informaron que el hallazgo no tardó en viralizarse gracias a las fotos que el vecino pudo sacar al animal. La semejanza con la peligrosa coral fue lo que encendió las alarmas, pero ojo, que no todo lo que brilla es veneno.
Las verdaderas serpientes coral, del género Micrurus, son pequeñitas pero letales, miden desde los 40 centímetros hasta 1,6 metros, con una cabecita ovalada, ojitos negros y una cola corta. Suelen estar adornadas por anillos de tres colores, aunque el diseño cambia según el lugar.
Pero la naturaleza também juega a las apariencias: existen las llamadas "falsas corales", que se hacen las iguales para espantar a los enemigos, copian al máximo los colores y las rayas para pasar piola y evitar que se las coman.
Investigaciones de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul cuentan que Sudamérica está plagada de estas imitadoras como la falsa coral serrana (Oxyrhopus clathratus), que también se las puede ver por el sur y sudeste de Brasil y Uruguay; la falsa coral ocelada (Oxyrhopus rhombifer), que aparece en varios países, y la falsa yarará parda (Xenodon histricus), común en la región.
La gente de Dos Acequias anduvo con la guardia alta, preocupada por la posible peligrosidad del visitante reptil, pero desde los expertos avisan que lo mejor es no tocar a estos animales y avisar rápido a las autoridades para que ellos hagan el trabajo sin riesgos.