¿Se vienen cambios grandes? Arcor y Nestlé podrían armar fusión histórica
Se especula que Arcor, que incluye a Frutos de Cuyo en San Juan, estaría negociando con la multinacional suiza Nestlé para una posible fusión. Desde Arcor lo desmienten oficialmente, pero el rumor ya corre fuerte en el mercado.
Arcor, el gigante argentino que tiene bajo su ala a Frutos de Cuyo, una de las principales fábricas de tomate en San Juan, podría estar en tratativas con el coloso europeo Nestlé. Según fuentes consultadas por iProfesional, las charlas van en serio y se estaría hablando de una operación que sacudiría al mercado local y regional.
Esta posible mega fusión reuniría a dos pesados de la industria alimentaria, juntando marcas reconocidas como Nido, Nesquik, Frigor y Purina bajo un mismo paraguas, lo que pondría en alerta a las autoridades de defensa de la competencia por la posible formación de un monopolio o posición dominante en góndolas y kioscos del país.
Pero ojo, que desde Arcor negaron con un rotundo "categorícamente" que exista alguna oferta formal para la compra, mientras que Nestlé mantiene un hermetismo absoluto sin responder a consultas internacionales. Esto suma misterio y agita más aún la bola de rumores.
Si todo sigue su curso, el cierre del acuerdo podría estirarse hasta 2027, ya que las negociaciones claves todavía quedan por delante. A nivel económico, se habla de una suma millonaria que podría rondar entre los 4.000 y 6.000 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de esta posible transferencia de peso en el mercado internacional.
El valor de Arcor no es un dato sencillo de precisar, dado que es una sociedad anónima de capital cerrado que no cotiza en bolsa. Sin embargo, sus reportes financieros y análisis de mercado la estiman con un valor de empresa entre los 3.500 y 4.500 millones de dólares, basados en sus ganancias y activos al cierre de 2025.
Con más de 40 plantas industriales en la región y controlando marcas y sectores clave, Arcor sostiene un valor sumando activos físicos y un intangible muy fuerte producto de sus marcas emblemáticas como Bon o Bon, Bagley y Topline. Además, mantiene una deuda neta manejable que refleja su buena salud financiera.
Lo llamativo es que si Arcor saliera a bolsa hoy en la Bolsa de Nueva York, su capitalización la pondría entre las multinacionales argentinas más valiosas, solo detrás de pesos pesados del sector tecnológico y energético, mostrando su enorme peso regional.
Fundada en 1951 en Arroyito, Córdoba, Arcor es un ejemplo de crecimiento y resiliencia, transformándose de una pequeña fábrica a un gigante que domina la industria de golosinas y alimentos en Latinoamérica, con una estrategia integrada que abarca desde el campo hasta la góndola.
Nestlé, por su parte, tiene una historia centenaria en Argentina y el mundo, siendo más que una marca de alimentos: un líder global con una fuerte presencia local y proyectos que apuntan a relanzar su producción nacional, como la reciente inversión de más de 10 millones de dólares en su planta de Magdalena para fabricar tabletas de chocolate.
El año que viene pinta movido para el sector: con plan de inversiones, estrategias de expansión y la posible unión de dos gigantes, el mercado local y regional estará atento a cada movimiento de este cruce de titanes que podría modificar el mapa empresarial.