2025 cerró con la inflación más baja en 8 años, pero diciembre dejó algún indicio de preocupación
El 2025 terminó con un aumento de precios del 31,5%, el más bajo desde 2017, aunque diciembre registró un repunte al 2,8%. Las proyecciones para 2026 indican una inflación más controlada, pero el camino no está libre de espinas.
La inflación en el país marcó en 2025 un acumulado del 31,5%, según informó este martes el Indec. Este número representa un respiro económico al ser el nivel más bajo de los últimos ocho años, aunque la última vuelta del año dejó una pequeña alarma: diciembre trepó un 2,8%.
Dicen que diciembre siempre trae sorpresas, y esta vez no fue la excepción. Este repunte se apoya en subas de precios en sectores clave como Energía, Transporte y Servicios regulados, que marcaron la cancha con aumentos más notables que en los meses previos. El rubro Transporte encabezó la lista con un 4% de suba, seguido por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con un 3,4%. Mientras tanto, la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la que más peso agregó al aumento del mes.
Por el contrario, las áreas de Educación y Prendas de vestir y calzado lograron mantenerse muchachos, con incrementos moderados de 0,4% y 1,1% respectivamente. En general, los precios regulados pegaron un salto del 3,3%, y el IPC núcleo trepó un 3%. Sin embargo, los precios estacionales casi ni se movieron, creciendo apenas un 0,6%.
Los expertos en economía de GMA Capital explicaron que la desaceleración inflacionaria en 2024 y 2025 responde a una combinación de estrategias nacionales: ajuste fiscal, la salida de la asistencia monetaria del Banco Central al Tesoro y un esquema cambiario que actuó como una suerte de amortiguador. Todo esto permitió que la inflación se mantuviera cerca del 2% mensual, lo que no es poca cosa.
Vale recordar que en 2024 se llegó a un escalofriante 117,8%, muy por debajo del 211,4% en 2023. Un dato para tener en cuenta: las proyecciones para 2026, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), dan una inflación anual del 20,5%. O sea, seguimos en carrera pero con cometido difícil.
En la Ciudad de Buenos Aires, el panorama siguió la misma senda: diciembre mostró un aumento del 2,7% y un acumulado del 31,8%. El transporte fue el protagonista, aumentando un 5,5%, acompañado por restaurantes y hoteles que subieron un 4,3%. Los alimentos subieron 2,4%, impulsados por notorias alzas en carnes, aunque las verduras tiraron un poco para abajo.
Para el futuro cercano, enero podría empezar con un ritmo superior al 2%, y los pronósticos señalan que tendremos que esperar hasta 2028 para ver una inflación de un dígito anual. Será clave la evolución del tipo de cambio y cómo se ajusten las bandas cambiarias. También estará en juego la acumulación de reservas y la posibilidad de mantener la baja inflacionaria con tasas de interés reales positivas, según varios especialistas.
En definitiva, 2025 nos echó un salvavidas con su inflación más baja en años, pero el aire de diciembre nos recuerda que el camino todavía tiene curvas, y conviene no bajar la guardia.