Policía robó las cubiertas de un patrullero y ahora enfrenta tremenda condena
José Nicolás López, subinspector de San Justo, fue condenado a tres años de prisión condicional, multa millonaria y quedó inhabilitado de por vida por robar y vender las ruedas de un móvil policial.
José Nicolás López, un efectivo de 40 años que trabajaba en la Comisaría Primera de la Unidad Regional XVI en San Justo, la pegó terrible y no para bien. Entre el 24 y 26 de abril, mientras cumplía servicio, afanó las cuatro cubiertas de un patrullero que estaba bajo su custodia, ¡sí, las cuatro ruedas!
Para colmo, el hombre se las vendió al mismo que le había prestado plata —una deuda de 400 mil pesos— y con ese billete saldó cuentas. Pero no todo quedó ahí: intentó bloquear la investigación amenazando al comprador para que no hablara, una jugada bastante sucia que no le salió porque enseguida se armó el escándalo.
Después de un rápido laburo investigativo, el Ministerio Público de la Acusación abrió la causa. Se juntaron testimonios, fueron a las cámaras de seguridad y revisaron el GPS del patrullero para armar el rompecabezas. La cosa fue tan clara, que el juez Pablo Ruiz Staigeer le tiró la sentencia en un juicio abreviado: tres años de prisión condicional, multa máxima de 90 mil pesos y ¡ojo! quedará inhabilitado para siempre para ocupar cargos públicos.
El fiscal Ezequiel Hernández dejó en claro que López asumió su culpa por los delitos de peculado y estelionato, ambos con ánimo de ganar guita propia. Un acto que dejó con la boca abierta a más de uno en la fuerza y en Santa Fe, donde esperan que esta dura sanción sirva de ejemplo para que nadie más se mande semejante tropelía.