Dólar y inflación en enero: lo que pronostican los capos del mercado para arrancar el año
El Banco Central sacó su último radar, el REM, que anticipa que enero va a traer una inflación que no baja del 2% mensualmente y un dólar que sigue subiendo, aunque sin desbarrancarse. Los especialistas ya están haciendo sus apuestas para los primeros meses de 2026.
El Banco Central, con su clásico Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), juntó las predicciones de los gurúes de la economía, consultoras y expertos para pintar el panorama de enero: la inflación se comerá un poquito más del 2% y el dólar oficial mayorista seguirá su paseo hacia arriba, aunque sin locuras ni saltos bruscos.
Según este informe, el Índice de Precios al Consumidor va a subir alrededor de un 2,3% en diciembre y se espera un ajuste de un 2% para enero, un dato que subió un poco respecto a lo que pensaban el mes pasado, cuando calculaban un 1,9%. Además, aunque la inflación no bajará de golpe, las proyecciones indican que para junio de 2026 podría moderarse hasta un 1,5% mensual. De todas maneras, el año promete ser movidito, con aumentos que seguirán más allá del verano.
Otra cifra que llama la atención es la suba que podría tener el dólar mayorista: para enero lo pronostican en $1.484, un poco menos que la expectativa pasada pero igualmente subiendo. En febrero seguiría su camino hacia los $1.515 y para mayo se anticipa que pase los $1.588, sumando unos pesos extra respecto a lo que se esperaba en noviembre. Y por primera vez, en junio se pronostica que el dólar cruce la barrera de los $1.600. Todo un indicio de que la divisa nacional va a marcar el ritmo en los próximos meses.
Por el lado de las tasas de interés, la historia es de alivio: los analistas esperan que la tasa TAMAR, que mide depósitos a plazo fijo grandes, vaya bajando paulatinamente, estimando un 28,05% para enero y una caída hasta el 21% para fin de año. Esto representa una corrección a la baja en comparación con predicciones anteriores, lo que podría generar algo más de tranquilidad para quienes apuestan a esos plazos.
Finalmente, en materia de producción, se vislumbra un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), pero a paso más lento. Para el último trimestre de 2025 se espera un aumento de un 0,4% comparado con el trimestre anterior, aunque esto representa una baja de 0,4 puntos porcentuales frente a las estimaciones previas. Así, el año que viene se presenta con desafíos pero también con señales positivas para la economía argentina.