Camionero mendocino borracho arrasó en Caucete y solo le dieron prisión en suspenso
Después de una persecución infernal por la Ruta 141 y tras atropellar policías y dos motociclistas, el chofer aceptó su culpa y se llevó una condena leve, que le permitió salir en libertad.
Edgardo Gastón Algañaraz, un camionero oriundo de Mendoza, la hizo bien fea el 4 de enero en Caucete. Arrancó chocando un poste de luz, cortando la electricidad y el internet del barrio, y desde ahí comenzó una huida de película. El tipo no quiso frenar y empezó a correr por la Ruta 141, ignorando las órdenes de detenerse y generando miedo en quienes pasaban por ahí.
Después de unos 15 minutos de persecución, los policías finalmente lo frenaron y le hicieron el test de alcoholemia: tenía la sangre con 1,48 gramos de alcohol por litro, casi tres veces el máximo permitido. Pero no fue todo, porque cuando creían que todo estaba bajo control, Algañaraz pidió volver al camión para agarrar unas cosas y ¡zas!, volvió a arrancar como loco. En la fuga volvió a atropellar a dos motos, lastimó a un policía y empezó a conducir en contramano, generando un verdadero desastre.
La huída prosiguió hasta las cercanías de San Luis, donde un operativo cerrojo logró detenerlo de manera definitiva. Este martes, ante el juez Pablo Leonardo León, el camionero reconoció su culpa y recibió una pena de un año de prisión en suspenso, bajo un juicio abreviado que le permitió recuperar la libertad. La fiscal Daniela Pringles junto a sus asistentes expusieron las pruebas que no dejaban lugar a dudas sobre los delitos cometidos.
La sentencia incluyó condenas por resistencia a la autoridad, lesiones leves y daño agravado contra la administración pública. Un episodio que mostró una vez más el peligro de subir al volante con el cuerpo pesado, y que pudo terminar en tragedia.