El dólar al borde: ¿se calma o vuelve a caldear la plaza?
Arrancamos el 2026 con el dólar rozando el límite y las reservas haciendo que todos se agarren la cabeza. ¿Habrá dólares para calmar la cosa o nos esperan días de picante en el mercado?
El dólar oficial abrió este lunes 5 de enero en $1495 en la pizarra del Banco Nación, mientras que en el segmento mayorista se negocia a $1475. Los dólares financieros no se quedan atrás: el contado con liquidación trepa a $1540 (+0,1%), el MEP a $1506 (+0,2%) y, en la calle, el blue se ubica en $1530. El mercado cambiario se encuentra en una encrucijada complicada, rozando niveles que ponen a prueba la paciencia de todos los actores.
Con las nuevas reglas que rigen desde el inicio de este año, la gran pregunta que ronda en San Juan y todo el país es si las reservas y la disponibilidad de divisas alcanzarán para aplacar las tensiones sin que el dólar pegue un salto revelador. La faena del Tesoro y el Banco Central, junto con la evolución de flujos externos y la demanda para cobertura en futuros y mercado spot, diseñan un escenario donde cada paso cuenta y es mirado con lupa.
Los analistas de Ecolatina remarcan que el viernes previo al estreno del año se dio inició a una nueva etapa en el programa económico, ajustando las bandas cambiarias según la inflación de noviembre del 2,5%. Así, el techo se fijó en $1.529,03 y el piso en $914,78, generando un sendero de corrección automática que será clave para seguirle la pista al mercado.
Los expertos explican que el desafío de este arranque no es solo manejar la operación diaria, sino también controlar las expectativas que suelen ser caballo de batalla para el esquema cambiario argentino. Desde PPI destacan las modificaciones anunciadas por el BCRA el 15 de diciembre, centradas en acelerar el ritmo de ajuste y establecer un marco para la compra de reservas, siempre y cuando la oferta lo permita.
En cuanto a la dinámica entre el Tesoro y el Banco Central, el Tesoro sorprendió al cambiar de táctica y empezar a vender dólares para frenar la cotización, ubicando un techo operativo cerca de $1.450. Las ventas rondarían los USD 124 millones según datos hasta el 23 de diciembre, un giro frente a la tendencia de compra durante noviembre y principios de diciembre. Estos movimientos permitieron que los depósitos del Tesoro en moneda extranjera alcanzaran unos USD 2.187 millones al 26 de diciembre, aunque podrían haber bajado en días siguientes.
El volumen récord operado el 29 de diciembre, con casi USD 903 millones, hizo que el mercado sienta que cada jornada puede ser decisiva. Además, la consultora señala que estos depósitos logran cubrir cerca del 50% de los vencimientos del 7 de enero, e incluso se podría llegar al 70% si ingresan fondos por privatizaciones. El resto se podría asegurar con un REPO del BCRA de hasta USD 7.000 millones, clave en la ingeniería financiera del momento.
Respecto al mercado de futuros, la presión cambiaria de fin de año debe ser analizada con detalle. El interés abierto en dólar futuro bajó a USD 5.322 millones al cierre del 30 de diciembre, una caída importante comparada con noviembre, mientras que la posición short del BCRA se redujo notoriamente respecto a meses anteriores. Este movimiento se explica en parte porque las entidades financieras no pueden aumentar su posición de contado justo al cierre del mes, concentrando la demanda spot y generando ventas fuertes pero puntuales del Tesoro, sin alterar la oferta estructural.
Por otro lado, las compras de reservas por parte del BCRA no están garantizadas y dependen de que la oferta acompañe y que la demanda de dinero se recupere. El objetivo es comprar el 5% del volumen operado para evitar presiones puntuales, lo que traducido en números implicaría montos cercanos a USD 26 millones diarios. Contener las expectativas con señales firmes y claras será la posta para que la tranquera no se abra a movimientos bruscos.
La columna vertebral del asunto sigue siendo la oferta real: la liquidación del agro sigue bajita, y el sector privado enfrenta un déficit en cuenta corriente, con menor ingreso por exportaciones después de la quita de retenciones temporales. Sin embargo, los préstamos financieros vuelven a darle vida al flujo de divisas, jugando un papel importante en la cuenta financiera, que se mantiene como ancla en el corto plazo.
Para cerrar, los especialistas coinciden en que el éxito de este comienzo de año dependerá de cómo se lleve adelante el equilibrio entre oferta, expectativas y la credibilidad en el esquema cambiario. Si la cuenta financiera acompaña y la oferta mejora, el dólar podría relajarse un poco. Pero si no, la tensión seguirá siendo el termómetro diario, y el mercado no aflojará ni un centavo sin que se sienta el temblor en el ambiente.