Florida desata la guerra contra las pitones birmanas con conejos robot que las trollean a distancia
En un intento loco y efectivo, el sur de Florida lanzó unos conejitos mecánicos para atraer a las temidas pitones birmanas y cazarlas antes de que hagan lío reproduciéndose.
En pleno corazón verde de Florida, la batalla contra la invasión de las pitones birmanas tomó un giro de película. El Distrito de Gestión del Agua del Sur de Florida armó un artilugio que parece salido de una historia de ciencia ficción: conejos robot que atraen a estos reptiles monstruosos para cazarlos antes de que se multipliquen como chinches.
La movida empezó como prueba en el verano del 2025 boreal y utiliza unos bichos mecánicos que no solo imitan el look y los movimientos de los conejos pantaneros, sino que también despiden su aroma, ¡un combo para que las pitones no puedan resistirse! Según un informe de Associated Press, cada robot se fabrica a partir de un juguete que pasan por chapa y pintura: le sacan todo el relleno y le meten motores, calefactores, un difusor de aromas y paneles solares. Todo para que se pueda prender y apagar a distancia, ¡una mentira para las serpientes!
Estos señuelos están encerrados en corrales vigilados por cámaras, y cuando una pitón se acerca, suena la alarma y ahí nomás llegan los expertos a atraparlas. Se usaron 120 conejos de estos en lugares como West Palm Beach y Fort Lauderdale, y el proyecto corre por cuenta del Sfwmd junto con investigadores de la Universidad de Florida. Parece un gasto grosso, porque cada conejito mecánico cuesta unos 4000 dólares, pero es mucho más barato y operativo que usar animales vivos para esta tarea.
El fondo del problema es que estas pitones birmanas llegaron a los Everglades escapando o liberadas de mascotas y ahora hacen estragos en la fauna local. Una hembra produce entre 50 y 100 huevos por puesta, y la población crece como loca. Documentan una baja de hasta el 95% de mamíferos peludos y aves en la zona, dejando el ecosistema patas para arriba. Mike Kirkland, biólogo del Sfwmd, advirtió que estamos ante "una situación de emergencia" para la vida silvestre autóctona.
Estas serpientes son un dolor de cabeza para los científicos: se esconden como verdaderas expertas y por cada ejemplar que se encuentra, hay cientos camuflados. Por eso, el museo local considera que las nuevas tecnologías, como estos conejitos robot, pueden ser la clave para controlar esta plaga y proteger el delicado balance natural del sur de Florida. ¡Una batalla entre robots y reptiles que pinta para épica!