Un año marcado por subas: la carne aumentó un 100% en 2025
La suba de la carne comenzó tempranito en diciembre, algo poco común para esta época. El consumo bajó, algunos negocios bajaron la persiana y la gente compra por plata y no por kilo.
El precio de la carne volvió a hacer ruido en diciembre y esta vez pegó más temprano que de costumbre. Según contó Sebastián Parra en Radio Mil20, los precios comenzaron a subir desde los primeros días del mes, algo raro porque históricamente los aumentos se daban en las últimas dos semanas por el empuje de las fiestas.
"El incremento nos sorprendió porque arrancó desde principios de diciembre. Generalmente calculamos una suba cercana al 15% hacia fin de mes, pero esta vez se adelantó", explicó Parra. Este fenómeno se vio ligado a una baja en la demanda, menos hacienda disponible y el desembarco renovado de exportadores tras la ampliación de cupos hacia Estados Unidos.
En términos concretos, el kilo de media res pegó un salto de alrededor de 1.000 pesos en diciembre, impactando en subas de 2.000 a 3.000 pesos en los cortes que se venden en las carnicerías. Y la realidad es cruda: en el último año la carne vacuna casi se duplicó, pasando de 4.700 pesos el kilo de media res en diciembre pasado a rondar los 9.500 pesos hoy.
Esta escalada no fue gratis y la caída en el consumo estuvo a la vista. Parra sostuvo que después del Día de la Madre hubo un desplome y recién en diciembre se vio una tímida recuperación a niveles de seis meses atrás. "No solo cayó el consumo de carne vacuna, también el de otras carnes", remarcó.
El golpe también le pegó duro al sector comercial: durante el año cerraron y se trasladaron varias carnicerías, aunque no hay números concretos. "Ha sido un año durísimo para las ventas y muchos comercios no lograron mantenerse", señaló.
Y la forma de comprar cambió, se nota en la calle: "La gente ya no compra por kilo, compra por pesos. Viene con 2.000, 5.000 o 20.000 pesos y consulta qué puede llevar". Los cortes clásicos de las fiestas como el peceto o la punta de espalda superan o están cerca de los 20.000 pesos por kilo, dejándolos fuera del alcance de muchas familias sanjuaninas.
A pesar del cuadro complicado, desde el sector mantienen esperanza moderada para el cierre del año. En Navidad las ventas fueron buenas y confían en que Año Nuevo mantenga la misma dinámica. Sin embargo, Parra aclaró algo que es ley en este rubro: "En mis años de vida nunca vi que la carne baje, lo que esperamos es que el aumento se desacelere en enero y febrero para que el consumo se normalice".
Enero y febrero, meses de bajo movimiento en San Juan, serán la prueba de fuego para ver si este mercado agitado logra estabilizarse después de un año de aumentos fuertes y un bolsillo que siente cada peso.