¡Vuelos a maltraer en Aeroparque! Tres horas de caos y más de 60 vuelos en jaque
Un sector cercano a la pista sur del Aeroparque Jorge Newbery sufrió desprendimientos que obligaron a suspender operaciones durante tres horas, afectando a decenas de vuelos. El calor y las tormentas de días pasados agravaron la situación.
En pleno corazón de Buenos Aires, el Aeroparque Jorge Newbery se convirtió en escenario de un verdadero lío que sacudió a los pasajeros y a las aerolíneas. Todo arrancó cuando, durante una inspección de rutina, se detectaron grietas y desprendimientos en la zona lindante a la cabecera sur de la pista, esa misma donde los aviones pisan a fondo con sus motores para despegar o aterrizar.
Los técnicos, ante el riesgo de que un desprendimiento mayor complique el funcionamiento de las aeronaves, decidieron poner manos a la obra. Sin embargo, lo que pintaba para una intervención rápida se estiró y terminó con más de 50 vuelos demorados y 12 desviados hacia Ezeiza. La pista estuvo clausurada de 14 a 17 horas, generando un efecto dominó difícil de revertir.
El combo de tormentas recientes y un calor tremendo no ayudó, y las tareas de remoción del asfalto dañado se complicaron. Aunque el sector afectado no era la pista en sí, el riesgo bastó para frenar toda actividad aérea. "La posibilidad de un desprendimiento mayor, justo donde los aviones le ponen la mayor potencia a los motores, podía provocar una ingesta y consecuente perjuicio para la aeronave", explicaron fuentes de Aeropuertos Argentina.
Por ahora, se está evaluando cuándo realizarán los trabajos de consolidación definitiva, probablemente de madrugada, para minimizar la fiebre y evitar aún más trastornos. Pero ya adelantan que algunos vuelos tendrán que ser reprogramados, para desgracia de pasajeros y aerolíneas.
Un verdadero revoltijo que metió presión y puso a todos con la paciencia al límite en un día que pintaba normal para el principal aeropuerto porteño. Habrá que seguir de cerca cómo evoluciona esta historia y en qué momento vuelve a la calma el siempre ajetreado Aeroparque.