Huaco explotó de bronca por los cortes de luz y agua potable
Los vecinos de Huaco no aguantan más los apagones y la falta de agua potable que los dejó contra las cuerdas en pleno verano. Denuncian abandono y falta de respuestas por parte de las autoridades.
La gente de Huaco, en Jáchal, está que arde y no sólo por el calor sofocante. Desde la noche del viernes, el pueblo quedó a oscuras y sin una gota de agua, una pesadilla que recién empieza a dar alivio a media tarde del sábado. "No hubo tormentas ni nada que justifique este descaro", comentaron los lugareños, desconcertados por semejante desatino.
Pero la falta de luz no vino sola: afectó el abastecimiento de agua potable, dejando a las familias sin ese alivio fresco por días, ya que la normalización del agua podría tardar hasta cuatro jornadas luego de que vuelvan a prender las luces. En un verano infernal, esto no es un error, es un maltrato.
Además del calor, la odisea se siente en la heladera que se convirtió en un trasto inútil por la descongelación, con el bolsillo golpeado en tiempos difíciles. No hay comida que aguante, ni paciencia tampoco. Los más vulnerables, como los abuelos y los niños, son los que más sufren esta injusticia.
Los vecinos no se guardaron nada y emitieron un duro comunicado: "Huaco merece servicios básicos dignos y respuestas inmediatas, no abandono ni silencio". La ausencia de autoridades y funcionarios de servicios esenciales agravó la bronca y el sentimiento de ir a ciegas.
Esta no es primera vez que la cosa se pone fea. Los cortes recurrentes y el agua por gotas reflejan una falta de inversión, mantenimiento y planificación que se repite temporada tras temporada. "Estamos cansados de vivir en estas condiciones", claman, reclamando a viva voz que se tomen cartas en el asunto y se garanticen derechos elementales como vivir con luz y agua segura.
Para cerrar, dejaron en claro que Huaco es parte del departamento Jáchal y, aunque no pidan privilegios, sí exigen respeto y un trato justo a la altura de cualquier otra localidad.