Cinco mandamientos navideños que no podés romper en San Juan
Descubrí cuáles son esos rituales que, según la sabiduría popular, no deberías hacer en Navidad para evitar malaventuras y empezar el año con buena onda.
La Navidad es la excusa perfecta para juntarse en familia, compartir un buen asado y pasarla bomba, pero ojo, porque la tradición popular nos tira algunos consejos que no deberían pasarse por alto si queremos arrancar el año derecho.
En este terreno de las supersticiones, hay reglas no escritas que se respetan más que las leyes; son los llamados "no-no" de la Nochebuena y el 25 de diciembre, y acá te contamos cuáles son para que no tropecés con la mala suerte.
Primero y principal: evitá las peleas y discusiones. Arrancar la fiesta con mal clima te asegura un final de año con el pie izquierdo, y como dicen los más viejos del lugar, "como la Navidad la empezás, así la terminás".
Otro detalle para no descuidar es el brindis: nunca chocá copas vacías a la medianoche del 25. Ese gesto trae mala vibra según cuentan, por eso confiá y agarrá la bebida, sea agua, gaseosa o lo que te pinte, pero que no quede ni un centímetro sin líquido.
En cuanto a la mesa, nada de platos descartables. La gente cree que usar vajilla desechable en la cena es sinónimo de escasez y distancia en la familia, es como un portazo a la abundancia y a valorar esos momentos únicos.
Tampoco podemos olvidarnos de la limpieza: para que la «prosperidad» entre en casa, el orden y la limpieza son vitales. La Navidad sirve como un cierre de ciclo, y tener el hogar limpio es un símbolo de que estás listo para recibir cosas buenas.
Y para cerrar con broche de oro, no te vayas a la cama sin antes pedir un deseo. Este ritual es más que un acto simbólico; es una conexión con las esperanzas y sueños que nos acompañan y nos motivan.
Así que ya sabés, respetá estas tradiciones y agarráte fuerte, que la buena onda y la alegría en estas fechas no falten jamás.