Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/74149
Una posición

Navidad bien nuestra: por qué me quedo con el Niño Jesús y no con el mito de Papá Noel

En vez de tragarnos el verso del viejo gordo de rojo, esta fecha sagrada es para recordar el humilde nacimiento del Niño Jesús, que nos vuelve a traer la fe, la esperanza y el calor de hogar.

Navidad bien nuestra: por qué me quedo con el Niño Jesús y no con el mito de Papá Noel

En medio de un mundo que explota en luces LED, promos por todos lados y anuncios que te persiguen en las redes, la gente de San Juan y todo el país va redescubriendo la esencia genuina de la Navidad: la llegada humilde y sencilla del Niño Jesús.

Mientras las familias se preparan para el asado y la cena el 24 de diciembre, muchísimos optan por dejar de lado a Papá Noel, ese personaje armado al mango por el capitalismo para reventar ventas, y en cambio honrar la historia que realmente importa: la de Jesús en Belén. Papá Noel, o Santa Claus como le quieran decir, nació en el siglo XIX en Estados Unidos mezclando tradiciones como la del santo holandés Sinterklaas y mitos nórdicos del dios Odín. Pero fue Coca-Cola la que en 1931 le puso la camiseta roja y blanca y lo hizo famoso en todo el mundo. Acá en Argentina, llegó recién en los ’50 de la mano del marketing feroz de las grandes tiendas comerciales.

Hoy, ese personaje representa el consumismo desenfrenado: según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), las ventas navideñas en 2024 superaron los 500 mil millones de pesos, y un 40% está ligado a regalos con la etiqueta "papanoeliana". Pero, ¿qué se celebra realmente? Para nada la paz ni la solidaridad. Más bien es un momento para olvidar la crisis y poner lo básico como prioridad en las familias.

En cambio, la tradición del Niño Jesús está arraigada hasta los huesos en nuestra identidad católica y criolla. Desde los ranchitos humildes en medio de las sierras de Valle Fértil hasta los pesebres caseros en Buenos Aires, el Niño simboliza la esperanza en la pobreza, la luz en la penumbra. En mil hogares argentinos no hay renos ni trineos, pero sí villancicos como "Noche de paz" y la imagen bendecida del Divino Niño en la misa del gallo.

Un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) muestra que el 70% de los argentinos siguen poniendo un pesebre en Navidad, valorando las raíces y los vínculos por sobre el materialismo.Elegir al Niño Jesús no es renunciar a la alegría, sino recuperarla del embrollo comercial.

En estos tiempos de lío económico, esta celebración nos invita a pensar: ¿vamos a regalar juguetes made in China o gestos con verdadero corazón? Este año, la invitación es a apagar un rato las luces falsas y prender la fe junto al pesebre. Porque la Navidad auténtica no se compra: nació en Belén, hace más de dos mil años.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias