Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/74138
Campaña

El ruido que duele: San Juan toma conciencia, pero aún queda trabajo por hacer

La Asociación Civil Autismo San Juan insiste en la importancia de evitar el ruido de la pirotecnia para cuidar a las personas con TEA, que sufren una sobrecarga sensorial importante. Piden empatía y hacen un llamado a festejar con menos estruendo.

El ruido que duele: San Juan toma conciencia, pero aún queda trabajo por hacer

En plena previa de las fiestas, la Asociación Civil Autismo San Juan salió con todo a las calles de la peatonal para dar el mensaje fuerte y claro: menos ruido con la pirotecnia sonora y más conciencia para cuidar a quienes padecen Trastorno del Espectro Autista (TEA). La movida forma parte de la campaña "Más Cruces, Menos Ruido", que vino a pedir que las celebraciones sean un disfrute sin sufrimiento.

Erica Godoy, referente de la organización y voz autorizada, contó con mucha emoción, "El ruido les provoca dolor físico y una sobrecarga sensorial muy grande", dejando en claro lo que viven sus hijos con cada estallido. La campaña entregó estrellas azules hechas en goma eva, que se colocan en las puertas de las casas para avisar a la comunidad que ahí vive alguien con autismo y, por favor, no tirar pirotecnia sonora cerca, porque el estruendo puede escucharse hasta a dos o tres kilómetros.

La referente resaltó que, aunque todavía hay gente que parece que no entiende, se nota un impacto positivo: menos puestos de venta, departamentos que directamente no venden pirotecnia y mucha gente que pone el pecho por empatía, ya sea porque tiene un familiar en el espectro, o por escuchar a sus mascotas o personas sensibles al ruido. Pero no todas las cabezas están abiertas, y queda mucho por hacer.

Para poner en el lugar del otro, la asociación armó un experimento social donde los vecinos pudieron escuchar la pirotecnia desde dos perspectivas: la normal y cómo la experimentan los autistas. Muchos no aguantaban ni ese ruido por auriculares y se los sacaban de lo insoportable que era. "Esa reacción es la que viven nuestros hijos, y es muy doloroso también para los padres cuando recién reciben el diagnóstico y no saben qué hacer", explicó Godoy.

Las fiestas en estos hogares no son pirotecnia y estruendos, sino abrazos y cuidados en la intimidad. Godoy compartió que la mayoría se quedan en casa con la familia cercana y se preparan espacios seguros para los más chicos, con estrategias como música suave y protectores auditivos para que el momento del brindis no sea un tormento. "Después de un año entero de lucha entre terapias y escuela, las celebraciones suman un montón de estímulos que pueden ser muy duros para ellos", reflexionó.

Desde la Asociación Civil Autismo San Juan vuelven a pedir, con el corazón en la mano, que elegir no usar pirotecnia sonora no sea solo una opción individual sino un acto solidario que evite un dolor innecesario a quienes no pueden evitar sufrirlo durante las fiestas. En San Juan, la conciencia va creciendo, pero el camino para erradicar el ruido que hace doler el alma sigue firme. Y ellos no se rinden.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias