¡Bomba en Spotify! Se filtraron millones de canciones y metadatos en un escándalo sin precedentes
Un grupo activista se sacó la lotería y logró extraer casi todo lo más escuchado en Spotify desde 2007. La plataforma confirmó el acceso ilegal pero negó que datos sensibles hayan salido a la luz.
Una tormenta se desató en el mundo digital al anunciarse la mayor filtración musical de la historia desde Spotify. El grupo activista conocido como Anna’s Archive se mandó con un operativo que sacó más de 86 millones de archivos de audio y el metraje completo de metadatos de aproximadamente 256 millones de canciones. Y ojo, que esto representa nada menos que el 99,6% de las reproducciones hechas en la plataforma desde el 2007 hasta el 2025.
Aunque ese volumen representa cerca del 37% del catálogo total, claro está que las canciones más escuchadas fueron las que quedaron archivadas en esta movida. Los activistas aclararon que su objetivo es preservar el patrimonio musical y armar el primer archivo musical abierto global, que van a distribuir vía redes P2P y torrents, todo un desafío para el mundo del streaming.
Pero no terminan ahí las inquietudes: junto a los archivos de audio, los metadatos obtenidos incluyen información crucial como popularidad, licencias y versiones, dando una lupa única para analizar cómo se mueve por dentro el catálogo de Spotify. De ahí sacaron rankings y listados, destacando nombres de peso como Lady Gaga, Bad Bunny y Billie Eilish encabezando la lista de las 10.000 canciones más populares.
Una cifra que llama la atención: más del 70% de las canciones en Spotify tienen menos de 1.000 reproducciones y apenas unas 210.000 superan el nivel 50 en su índice de popularidad, de un total de 86 millones de temas. Esto refleja que una porción minúscula del catálogo acapara la mayoría de las escuchas, y el resto queda en segundo plano.
Además, el informe revela que la duración estándar de los temas ronda los tres minutos y medio, hay una pila de duplicados por licencias o versiones distintas, y que la mayoría del contenido publicado corresponde a simples, no a álbumes completos, mientras algunos géneros dominan el escenario más que otros.
Frente a este escándalo, desde Spotify no se hicieron los distraídos y confirmaron que hubo una extracción no autorizada. Un vocero contó que alguien se las ingenió para saltarse los controles de DRM y acceder a esta parte pública de la biblioteca, pero evitaron hablar de hackeo en sí. Ya desactivaron las cuentas involucradas en el scraping ilegal y aclararon que la seguridad de las contraseñas y datos financieros no estuvo en juego. Lo comprometido, dijeron, se limitó a listas de reproducción públicas.