Insólito ataque en La Bebida: le partieron la pierna con un fierro y lo apedrearon en el suelo
Un episodio salvaje a plena luz del día en La Bebida dejó a un joven con una fractura expuesta tras ser agredido con un objeto metálico y apedreado cuando ya estaba en el piso. Dos hermanos fueron condenados por la Justicia tras un juicio abreviado.
El barrio La Bebida, Rivadavia, se vio sacudido el 17 de diciembre de 2025 cerca de las 17 horas por un episodio tan brutal que dejó a todos con la boca abierta. Alan Samir Riveros Gil estaba tranquilo en la esquina de su casa, en el Lote Hogar N° 2541, compartiendo un momento con dos amigos, cuando de repente la situación se desmadró.
Pasaron por ahí los hermanos Ignacio Leonel Calderón Romero, conocido como "Nacho", Lucas Calderón, apodado "Marihuana", y Enzo Benjamín Calderón. Sin motivo aparente, se largaron a insultarlo y a amenazarlo de muerte. Lo que vino después es casi de no creer: Ignacio Calderón lo golpeó con un fierro en la pierna derecha, justo debajo de la rodilla, provocándole una fractura expuesta de tibia. El golpe lo tiró al piso, pero la cosa no terminó ahí.
Cuando ya estaba tirado y dolido, sus atacantes siguieron con la saña. Mientras los amigos trataban de separar a los agresores, los hermanos escaparon pero no sin antes arrojar piedras. Una de esas piedras, lanzada por Lucas Calderón, cayó directo sobre la pierna ya lesionada, empeorando la situación. Una escena de crueldad difícil de imaginar en nuestro barrio.
La causa amasó hastío pero también búsqueda de justicia ante un hecho de tal brutalidad. Bajo los legajos MPF-SJ-34527-2025, con intervención de la fiscal Daniela Alejandra Pringles Pinazo y coordinación del fiscal Ignacio Achem, el 23 de diciembre cayó la resolución tras un juicio abreviado dirigido por el juez de Garantías Guillermo Adarvez.
Ignacio Calderón fue condenado por lesiones graves, amenazas, tentativa de robo y hurto, recibiendo una pena de un año de prisión condicional y dos años bajo reglas estrictas, entre ellas no acercarse a menos de 200 metros de las víctimas y evitar disturbios, además de capacitarse o conseguir empleo dentro del año siguiente. Sin embargo, por otra causa acumulada, fue declarado reincidente y quedó bajo prisión preventiva con una condena efectiva de seis meses.
Por su parte, Lucas Calderón fue sentenciado por lesiones leves y amenazas, en especial por la piedra que impactó sobre la pierna fracturada. El barrio quedó conmovido no solo por la violencia del ataque sino por la despiadada golpiza a un joven ya gravemente herido, un hecho que la Justicia calificó de extrema gravedad y que remarca la necesidad de no bajar la guardia en materia de seguridad.