San Juan sale a la cancha en la Costa para mostrar todo su tesoro
Con más de 3 millones de veraneantes en la Costa Atlántica, nuestra provincia se planta fuerte en Pinamar y Mar del Plata para dar a conocer sus productos y maravillas turísticas bajo la marca "Origen San Juan".
Cuando el sol pega fuerte y las playas se llenan de gente, San Juan no se queda atrás y pone lo mejor de sí para que todos la descubran. Esta temporada, dos puntos estratégicos en la costa, Pinamar y Mar del Plata, serán la vidriera ideal para mostrar lo que nuestro suelo produce y ofrece.
En Mar del Plata, el local de Origen San Juan se instala en la emblemática Avenida Güemes, esa calle que todos llaman "la más linda de La Feliz". Un lugar de paso obligado para quienes disfrutan de comercios y gastronomía, donde se podrá probar y comprar desde un exquisito aceite de oliva hasta un vino que hable bien de nuestra tierra. Además, no faltará la data turística para que no quede ninguna excusa y armar un viaje rumbo a nuestro querido terruño.
Por su parte, en Pinamar —el conocido «jardín de los pinos»—, el punto Origen San Juan estará en la movida galería de Avenida Libertador, en pleno corazón comercial y nocturno de la ciudad. Pasando por ahí, los visitantes no sólo podrán disfrutar de nuestra oferta sino que también encontrarán promotores que, con juegos divertidos, tiran data sobre los rincones sanjuaninos más atractivos, reparten premios y merchandising, y dan una mano para planificar esa esperada escapada al interior.
También habrá presencia de la Dirección de Comercio Exterior, para tender puentes entre lo que San Juan exporta y quienes puedan interesarse en llevar esos productos más allá de nuestras fronteras.
Dulces de membrillo, pistachos, aceites y los vinos que hicieron fama a nuestros valles estarán a disposición para saborear y llevar un pedacito de casa a cualquier rincón del país. Así, con una onda bien sana y aprovechando la marea humana que llega cada verano a dos de las costas más elegidas, San Juan pone primera para hacerse valer y abrir la invitación a redescubrir sus encantos.