¡Ojo sanjuaninos! Crece el acecho de alacranes por la invasión de cucarachas
La jefa de Zoonosis avisó que los escorpiones están de paseo en casas de toda la provincia, atraídos por la abundancia de cucarachas. La prevención arranca controlando esas plagas, no jodamos.
Verónica Pérez, la encargada de la Sección Zoonosis del Ministerio de Salud de San Juan, confirmó al aire de La Mil 20 una señal que no nos gusta: en primavera y verano la movida de los alacranes, alacranes, o escorpiones - llámenlos como quieran - se pone pesada.
Estos bichos, que no son muy bienvenidos en ningún lado, aprovechan la temporada para multiplicarse y, para más colmo, aparecen por toda la provincia sin discriminar barrio, casa ni limpieza. ¿La razón? Están en busca de su plato favorito: las cucarachas y los grillos que andan por ahí sueltos.
Durante el día, los escorpiones se esconden en los rincones más oscuros y protegidos, así que si querés evitar la sorpresa bajón, ojo al piojo con la ropa, muebles, cajones y cualquier elemento que pueda ser su escondite. Eso sí, cuando estés limpiando o moviendo cosas, mejor no usar las manos desnudas, ni andar en ojotas; calzado cerrado es la posta.
Si te cruzás con uno de estos inquilinos no deseados, Pérez aconseja: "colocarle un vaso encima, deslizar por debajo un papel o cartón, cerrarlo bien y llevarlo a la Sección Zoonosis del Ministerio de Salud, en Núcleo 2, tercer piso". Allí los analizan y con suerte ayudan a fabricar sueros que valen oro en los hospitales de la zona.
Ahora, si te pica un escorpión, no es cualquier cosita: el dolor es feroz, con inflamación y sensación ardiente. Especialmente si se trata de pibes, es vital ir al médico urgente. No es para dejar pasar, porque la picadura puede ser mortal y varía según la cantidad de veneno, peso de la persona y si el escorpión había comido o no.
La médica hizo hincapié en que no se puede esperar ni un minuto para buscar ayuda, algo que tristemente no siempre se cumple, viéndose casos donde la gente "se deja estar" y llega tarde, como pasa también con las picaduras de la venenosa araña de rincón (Loxosceles).
¿La clave para no andar a las corridas? Sacarle el banquete a estos bichos. ¿Cómo? Eliminando las cucarachas: tapando los resumideros, cloacas y pozos negros con rejillas y usando productos para controlar plagas que no dañen a la gente, siempre con un adulto encima.
En palabras de la propia funcionaria: "Proteger el hogar de los escorpiones es como blindar una fortaleza: no alcanza con cerrar las puertas, también hay que eliminar las provisiones para que no tengan motivos para entrar ni quedarse". Así que, compañeros sanjuaninos, a ponerle pilas y mantener el terreno bien firme.