Trabajo en negro, al palo: la informalidad se infla en el último trimestre de 2025
El gobierno de Javier Milei festeja la caída del desempleo al 6,6%, pero el Indec muestra que el laburo genuino no creció: el empleo informal tomó la posta y su suba encendió la alarma en Casa Rosada.
Mientras el equipo de Javier Milei sopla victoria por la baja del desempleo al 6,6% en el tercer trimestre de 2025, la realidad es que el aumento del empleo fue pura y exclusivamente por el laburo en negro y la informalidad, algo que en la Casa Rosada no quieren mencionar tan fuerte.
El Indec detalló que la desocupación bajó un punto desde el trimestre anterior, pasando del 7,6% al 6,6%. Sin embargo, el empleo subió del 45% al 45,4%, y esta leve mejora se debe casi completa a la suba de trabajadores sin dato oficial, o sea, informales. El dato no es menor: la informalidad creció del 42,6% al 43,3% en un año, según explicó Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo de Fundar.
Los trabajadores en blanco son cada vez menos, confirmando la caída sostenida que reporta la Secretaría de Trabajo. La consultora Equilibra agregó que aunque la actividad económica mejoró 3,3%, el empleo subió solo 1,8%, impulsado por el cuentapropismo y esas actividades inciertas que no dan garantías.
Las cifras de la fundación LCG no dejan a nadie tranquilo: el bolsillo del laburante que forma parte del 28,1% de no asalariados dentro del total de empleados se está llenando gracias al monotributo con escalas más relajadas, y al auge de apps que prometen chamba sin mayores requisitos.
En números fríos, y tomando en cuenta los 31 aglomerados urbanos, casi 958 mil personas están desocupadas, y si extrapolamos la cifra a todo el país, son más de 3 millones de argentinos sin laburo. La presión laboral —que une a desempleados y aquellos que quieren trabajar más o están listos para hacerlo— bajó un poco, pero sigue alta, cerca del 28,7%.
El panorama cambia según la región: la pampeana tiene la peor marca con un 7,5%, mientras que el Gran Buenos Aires está en 6,8% y el Noroeste sorprende con solo 4,7%. Las más complicadas son las pibas de entre 14 y 29 años, con una desocupación del 12,7%.
Aldo Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, destacó que la mejora se debe a la subida de la actividad económica y que resulta positivo que la desocupación baje, pese a que más gente salió a buscar laburo. Pero el tono cambia cuando miramos más de cerca:
Desde LCG advierten que la baja del desempleo es en base a la calidad, que decrece, y que la reforma laboral proyectada no garantiza ni mejor empleo ni más empleo formal, cuando la caída del laburo serio lleva meses sin freno y la economía no arranca ni para rascar.