¡Estafa a lo grande! Más de 100 agentes del Servicio Penitenciario de Salta, enredados en un esquema ponzi millonario
Un cabo primero ofrecía un ‘negocio’ con promesas de jugosos intereses, que derivó en una estafa por más de 2.700 millones de pesos. La causa ya tiene imputados y sigue en pleno movimiento judicial.
La bomba estalló bien fuerte en el Servicio Penitenciario de Salta: más de 100 agentes denunciaron haber caído en una verdadera trampa financiera que movió la friolera de más de $2.700 millones. Todo empezó como una promesa tentadora, un ‘circuito cerrado’ que garantizaba ganancias mensuales de entre el 10% y el 15%, pero terminó siendo un túnel sin salida.
El epicentro de esta historia está en un Cabo primero que, con palabra dulce, les ofreció un sistema de inversiones que, según decía, venía andando desde la pandemia. Los compañeros confiados apostaron fuerte: hubo quienes metieron hasta $24 millones en esta montaña rusa financiera. Como mandan los libros del "gancho", en principio les pagaron intereses y hasta devoluciones, lo que alimentó la ilusión.
Pero con el paso de las lunas llegaron las excusas: demoras, prórrogas y corazones helados al no recibir respuesta. La justicia no se quedó atrás y, tras varios allanamientos en barrios como Democracia, Divino Niño y Cerrillos, secuestró celulares, documentos y más de un millón de pesos en efectivo. Además, 15 cuentas bancarias fueron inmovilizadas para frenarle el paso al dinero.
Lo que tenés que saber es que no fue una aventura en solitario: había una estructura interna que operaba bajo cuerda, con varios funcionarios que actuaban de captadores y consolidadores, aprovechando la confianza entre pares. Incluso, hay casos como el de una funcionaria penitenciaria que hizo más de 94 transferencias por más de $118 millones, ¡una locura!
La fiscal Ana Inés Salinas Odorisio no se anda con vueltas y describió el entramado en tres niveles: el organizador, un pequeño grupo de colaboradores en la penumbra y una base amplia de aportantes que creyeron en la oportunidad. Ya hubo audiencia de imputación para los principales sospechosos y la causa sigue llenando de ruido las calles salteñas.