Felipe Saldívar se coronó campeón otra vez
Con solo 16 años, el sanjuanino se animó a cambiar de categoría en pleno campeonato y terminó festejando otro título con seis podios y dos triunfos.
Felipe Saldívar no solo conquistó un campeonato, sino que lo hizo a su manera y en las grandes ligas del karting provincial. A sus 16 años, este pibe de San Juan cerró la temporada 2025 como campeón de la categoría Super 4T, su segundo título consecutivo pero esta vez enfrentando un desafío que le exigió más garra y decisiones jugadas.
Aunque su primero amor fue el rugby, deporte que practica desde los seis años, la sangre de autos le corre fuerte: el apellido Saldívar tiene historia en las picadas y rallies locales. Así, en 2024 saltó al karting y la rompió: debutó en 110cc ganando carreras y campeonatos, algo inusual para un novato.
El 2025 lo encontró defendiendo su corona con el número 1, pero sin miedo a mover las fichas. Gracias al apoyo de Carlos Santaella, un amigo de la familia y preparador, saltó a la categoría Super 4T, con motores más potentes y un plus de dificultad técnica y de manejo. Eligió el desafío desde el arranque y no defraudó: subió al podio en la primera carrera y despachó una racha de seis podios consecutivos, con dos triunfos y cuatro segundos puestos.
Decidido a jugarse por completo, abandonó la 110cc y se metió de lleno en la contienda por la Super 4T. Como todo héroe, tuvo su capítulo oscuro: en una de las fechas punteras, una falla mecánica lo dejó fuera estando primero. Pero la bronca se transformó en motor para seguir adelante.
A falta de dos carreras ganó una y con 67 puntos arriba se encaminó al título. En la última fecha, la solidez en la clasificación fue la frutilla del postre para cerrar la vuelta con una ventaja de 90 puntos sobre el segundo.
Dos campeonatos seguidos que muestran que Felipe no solo corre, sino que sabe cuándo meterle pata para crecer. Ahora, el gran horizonte asoma el salto a la categoría Rotax, la joyita del karting, aunque volver a defender el trono en Super 4T también pisa fuerte. Por ahora, el volante es suyo y la historia recién arranca.