La UIA no se guardó nada: apuntó al sistema actual y bancó la reforma laboral
La Unión Industrial Argentina metió los puntos y dijo que el sistema laboral viejo no sirve más, porque la informalidad y los montones de juicios traban la creación de empleo formal.
La Unión Industrial Argentina (UIA) no perdió tiempo y dejó bien clara su postura apoyando a full el Proyecto de Ley de Modernización Laboral. Ante el Senado, presentaron un documento con 20 puntos que justifican su acompañamiento, mientras remarcaban que el régimen actual no genera empleo formal ni reduce la informalidad, y que la reforma apunta a ponerle un remedio a las desprolijidades estructurales del sistema.
Los industriales remarcaron que el nuevo marco busca bajar la cantidad de juicios, dar certezas legales y adaptar las reglas del juego a los cambios tecnológicos y organizativos que trajeron los últimos tiempos. Así, la UIA puso sobre la mesa una serie de argumentos bien jugados para mostrar por qué el sistema viejo no da más.
Entre los puntos que resaltaron, llaman la atención la falta de crecimiento del empleo privado registrado en quince años y la informalidad que ronda casi el 40%. Para ellos, la cantidad de juicios laborales, que hoy superan los 300 mil en curso, se convirtió en una verdadera piedra en el zapato que desalienta a cualquier pyme a contratar. Para graficar la gravedad del asunto, compararon con Chile, que con siniestralidad similar apenas tiene 6 juicios por cada 10 mil trabajadores, mientras que acá pasan los 114.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini, fue contundente: "el sistema laboral argentino fracasó" y aseguró que hace rato no se ve crecimiento en el empleo formal, con casi la mitad de los trabajadores en la informalidad. "La informalidad no es una cuestión de elección, sino de un sistema que directamente echa para atrás la formalidad", dijo sin vueltas.
Además, Rappallini advirtió que "un sistema que convierte el conflicto en regla destruye empleo en lugar de protegerlo" y destacó que, aunque los accidentes laborales bajaron mucho por el esfuerzo empresario, los juicios explotaron por los incentivos torcidos del sistema. "Para una pyme, abrir un juicio puede ser la estocada final", añadió.
En resumen, la UIA reclama un cambio de reglas de juego: que haya menos discrecionalidad judicial, mayor previsibilidad, actualizar cómo se organizan las empresas y los contratos según las nuevas realidades, y contener mejor la tutela sindical para que no se pase de rosca pero continúe la representación de los trabajadores.
Finalmente, el mensaje es claro y fuerte: sin poner orden en el sistema laboral, la creación de empleo formal seguirá siendo un sueño lejano para la Argentina.