La comisión del Club Sanjuanino de Caza y Pesca le corta el paso a vecinos en sus propias casas sin respaldo legal
Una socia denuncia que la directiva del club altera condiciones de expensas y prohíbe la entrada a viviendas sin orden judicial, generando un conflicto grave y sin solución a la vista.
En pleno corazón de Ullum, se armó un lío bárbaro en el Club Sanjuanino de Caza y Pesca. Una de sus socias, Cecilia Yornet, salió a ventilar un revoltijo de irregularidades que tiene a varios vecinos al borde de perder la paciencia y hasta el acceso a sus propias casas dentro del predio.
La historia comienza en 2012, cuando Cecilia compró un lote por el cual abonaba el 100 por ciento de las expensas. Tres años después, la directiva le ofreció la chance de adquirir un terreno lindante con la condición de que abone solo la mitad de las expensas y que no se hagan construcciones en ese nuevo terreno. Pero ojo, en 2022 la comisión actual decidió cambiar las reglas de juego sin avisar a nadie y sin ningún tipo de consulta: ahora exigen el pago completo de las expensas por ambos lotes, y ni flores a que les den explicaciones.
El tema escaló, y con la presidencia de Jorge Sánchez y la secretaría de Juan Carlos Campoy, la situación se puso turbia. Según Yornet, la comisión se pasó de rosca al tomar decisiones sin orden judicial y sin mostrar los papeles que sustenten la vorágine. El punto más caliente es que directamente le impiden a la mujer entrar a su casa, algo que suena a película pero está pasando acá nomás.
"Esta situación a todas luces ilegal se agrava si se considera que no se puede prohibir el goce de la posesión de un inmueble por la supuesta falta del pago de expensas, mucho menos sin un reglamento o una orden judicial que lo avale", subrayó la abogada, clara y firme.
Además, denunció que la comisión se atribuyó facultades que no le corresponden, pretendiendo modificar acuerdos previos y dejar a varios sin propiedad. Solo con un acta interna intentan cambiar reglas que deberían tener respaldo legal y respeto por los derechos de los socios.
La denuncia ya está en manos de la UFI de Delitos Genéricos y la Personería Jurídica. Mientras tanto, Cecilia no puede pisar su casa desde hace más de dos meses y vive una situación de vulnerabilidad total.
"Nos proponen un ingreso limitado a dos o tres horas por día", contó, relieve que no soluciona el problema de fondo ni asegura su derecho a la propiedad amparado por la Constitución Nacional.
El efecto dominó es tan fuerte que ya hay al menos cinco vecinos que pusieron sus viviendas en venta, buscando escapar de este embrollo que parece no tener fin. Cecilia convoca a otros socios en problemas a que alcen la voz y no dejen pasar semejante atropello.