Defensores ya sueña con la pretemporada 2026 tras su histórico ascenso
Con el ascenso fresquito bajo el brazo, el entrenador Guillermo Álvarez se mete de lleno en la previa para debutar en la primera del fútbol sanjuanino, preparando todo para que el salto sea más que firme.
Guillermo Álvarez, el hombre clave del ascenso de Defensores de Argentinos a la élite del fútbol sanjuanino, no se queda quieto ni un segundo. Luego de una temporada para el recuerdo en 2025, donde puso el ojo para traer refuerzos que hicieron la diferencia, ya está pensando en lo que se viene. En su paso por Telesol Noticias, contó cómo vivieron ese fiestón pero, ojo, también dejó en claro que la cabeza ya está en el 2026.
"Después de los festejos, el foco del club pasa a ser la preparación integral para una categoría completamente distinta a la B. Hemos dado un salto importante en todos los planos: lo económico, la logística, las canchas y el armado del plantel", comenzó remarcando Guillermo, consciente de que dejó atrás un terreno amateur para meterse en la cancha de los grandes.
El entrenador no se escondió al hablar de las trabas del pasado: "Durante la B, el equipo se sostuvo con una estructura muy limitada y de carácter amateur. No teníamos jugadores pagos y hasta nos quedamos sin profesor de Educación Física 45 días antes de la final. Aun así, dimos pelea y hoy estamos acá". Un desafío tremendo, si se tiene en cuenta que competían contra instituciones con mucho más respaldo.
Uno de los puntos calientes para mejorar es el lugar donde entrenar. Hasta ahora, el club se la rebuscaba alquilando canchas en Santa Lucía, cambiando de sede más seguido que el clima en San Juan. Pero hay buenas noticias: avanzan en un convenio para quedarse con el Complejo López y afianzar un hogar fijo. Además, el club busca sumar a empresarios, sponsors y todos los sanjuaninos dispuestos a subirse al proyecto deportivo y social de esta familia que crece con entusiasmo.
A casi mes y medio de arrancar la pretemporada, Guillermo Álvarez ya tiene en la cabeza cómo armar el plantel para encarar este nuevo desafío y, si todo sale bien, hacer vibrar con su fútbol a toda la provincia. En Defensores de Argentinos no se detienen, porque subir de categoría no fue un punto final sino un trampolín para más gloria.